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El gobierno venezolano ha ordenado a Coca-Cola retirar su refresco Coca-Cola Zero de la nación sudamericana, citando peligros para la salud no especificados.

Esta decisión viene tras un periodo de escrutinio creciente de empresas en el principal exportador de petróleo sudamericano. El ministro de salud Jesús Mantilla informó de que la Coca-Cola Zero no debe venderse más y las existencias de esta bebida deben ser retiradas de las tiendas.

"Este producto debe ser retirado del mercado para preservar la salud de los venezolanos", dijo el ministro en unos comentarios según la agencia gubernamental de noticias. La Coca-Cola Zero contiene edulcorantes artificiales.

FUENTES:

Reuters AlertNet June 10, 2009

COMENTARIOS DEL DR. MERCOLA:

Cuando el gobierno venezolano prohibió la Coca-Cola Zero, un refresco de cero calorías hecho con edulcorantes artificiales, citó "peligros para la salud no especificados".

Un par de días después de la prohibición, The Huffington Post informaba:

"El Ministro de Salud de Venezuela dijo que prohibía la venta de Coca-Cola Zero porque la empresa no declaró que el refresco sin calorías usa un edulcorante supuestamente dañino para la salud"

Los funcionarios de salud de Venezuela dijeron que los análisis encontraron ciclamato sódico, un edulcorante artificial que se prohibió en los Estados Unidos en 1969 debido a estudios que sugieren que puede causar cáncer y problemas reproductivos masculinos.

Aunque el ciclamato no está prohibido en Venezuela (y es legal en más de 50 países), el ministro de salud dijo que la Coca-Cola Zero no lo incluía en la lista de ingredientes y afirmó que Coca-Cola "no cumple con la normativa sanitaria".

Coca-Cola, en cambio, negó que la Coca-Cola Zero vendida en Venezuela contuviera ciclamato, y dijo que en realidad los edulcorantes artificiales que contiene son acelsulfamo-K y aspartamo.

En fin, no importa qué edulcorantes artificiales contenga la Coca-Cola Zero porque ésta y otros refrescos sin calorías, sólo pueden tener una influencia negativa en tu salud.

Curiosamente, los ciclamatos son relativamente poco tóxicos

Puede que te sorprenda saber que la sacarina, con su cancerígena reputación, y el ciclamato, que todavía está prohibido en Estados Unidos, están probablemente entre los edulcorantes artificiales menos peligrosos (aunque eso no quiere decir que yo los recomiende).

En 1937, el graduado de la Universidad de Illinois Michael Sveda descubrió el ciclamato usando un método sorprendentemente similar al que fue usado al descubrir la sacarina casi 60 años antes. Sveda estaba intentando sintetizar fármacos antipiréticos (reductores de la fiebre) en el laboratorio y dejó un cigarrillo que estaba fumando en una mesa del laboratorio. Cuando se lo llevó de nuevo a la boca, descubrió el dulce sabor del ciclamato de los fármacos antipiréticos que tenía en sus dedos.

El ciclamato no ha sido el segundo edulcorante artificial creado después de la sacarina. El "Dulcin", por ejemplo, fue desarrollado sólo unos pocos años después de la sacarina por J. Berlinerbrau, y fue usado ocasionalmente a principios de los años 20, hasta que un estudio a largo plazo que finalmente se llevó a cabo en los años 50 demostró que era tóxico para un uso sostenido incluso a pequeñas dosis.

Pero el ciclamato fue, sin embargo, el primer edulcorante artificial tras la sacarina en alcanzar la misma popularidad que ésta.

El ciclamato tenía menos sabor que la sacarina, era soluble en agua, era estable al calentarse, era barato de producir, y contenía cero calorías. Dupont produjo la primera patente del ciclamato y después la vendió a Abbott Laboratories. Abbott mandó una solicitud de nuevo fármaco a la FDA para el ciclamato en 1950, querían usarlo para enmascarar el sabor amargo de los nuevos productos farmacéuticos.

Tanto la sacarina como el ciclamato fueron introducidos antes de la Enmienda de los Aditivos Alimenticios del Food, Drug, and Cosmetic Act (Ley de fármacos, alimentos y cosméticos). Ambos fueron por tanto automáticamente clasificados en la categoría de aditivos alimenticios Generalmente Reconocidos como Inocuos (Generally Recognized as Safe, GRAS) cuando la ley se adoptó en 1958, lo que significaba que no necesitaban ser completamente analizados usando estudios diseñados para evaluar su seguridad.

Los ciclamatos prohibidos en 1969

Pero en 1969, el ciclamato fue de repente prohibido por la FDA. Nuevos estudios parecían indicar que el ciclamato causó cáncer en ratones de laboratorio. La FDA prohibió el ciclamato inmediatamente. Una parte de la ley de Aditivos Alimenticos de 1958, la Cláusula Delaney, fija una tolerancia cero para cualquier compuesto químico que se haya encontrado que causa cáncer en pruebas con animales. Sin embargo, ciertos detalles hacen surgir los interrogantes de si la FDA estaba actuando así preocupada por el bienestar de la población o preocupada por el bienestar de otro fabricante competidor.

Es una interesante coincidencia, por ejemplo, que 1969 fue también el año en el que G. D. Searle, el fabricante del aspartamo (NutraSweet) solicitó por primera vez la patente de la FDA, justo unos pocos años después de que hubiera descubierto este aditivo (debido a un derramamiento accidental de compuestos químicos en el dedo de James M. Schlatter, el cuál él chupó).

El estudio científico que fue la causa de la prohibición del ciclamato mostraba que este compuesto químico causaba tumores de vejiga en ratas y ratones, pero cuando la dosis administrada era la equivalente para un ser humano de beber 38 litros al día de bebida edulcorada con ciclamato durante un año. La mayoría de los países no se guiaron por los cuestionables estudios, y el ciclamato continúa siendo usado en más de 55 países, entre ellos la Commonwealth Británica.

Pero una vez el ciclamato había sido sacado fuera del mercado, los laboratorios Abbott debían cargar con las pruebas que demostraran que era seguro antes de que pudiera ser vendido otra vez. Abbott ha mandado datos de seguridad, peticiones y ha solicitado entrevistas a la FDA persistentemente pero todos sus esfuerzos han sido en vano y no ha conseguido que le aprueben el ciclamato.

En 1973, Abbott envío una petición para obtener la aprobación de los ciclamatos como nuevos aditivos alimenticios, la cual situó a la FDA bajo un tremendo escrutinio de todas las partes interesadas. La agencia tuvo que considerar si rechazaba su decisión previa al mismo tiempo que aseguraba a los ciudadanos que el estándar de seguridad había sido alcanzado.

El mayor problema para los revisores científicos reguladores eran los experimentos con ratas y perros que mostraban que la cyclohexylamina, un metabolito del ciclamato, causaba atrofia testicular y reducía la producción de esperma.

Otros estudios han mostrado otros efectos adversos como tumores de vejiga y cardiotoxicidad. Abbott argumentó que no habían podido replicar los resultados en sus propios estudios y por tanto el ciclamato era seguro.

Sin embargo, en 1985, el Cancer Assessment Committee of the FDA's Center for Food Safety and Applied Nutrition llegó a la conclusión de que el ciclamato no era cancerígeno. A petición de la FDA, la National Academy of Sciences condujo una revisión exhaustiva y también concluyó que el ciclamato no causa cáncer. Sin embargo, la FDA todavía no lo ha aprobado para su uso.

Después de que la prohibición del ciclamato surtiera efecto, el aspartamo fue aprobado por la FDA a pesar de la copiosa evidencia de sus efectos adversos, muchos más incluso de los que nunca ha sido acusado el ciclamato. Esto parece arbitrario en cierta medida..., hace que te preguntes quién está realmente tomando las importantes decisiones críticas del la FDA.

"Se ha determinado que la sacarina causa cáncer en animales de laboratorio"

La preocupación sobre el ciclamato y el cáncer tras los estudios de 1969 hizo que la sacarina fuera también analizada para comprobar su seguridad por vez primera, ¡casi 100 años después de su introducción en la dieta humana! A finales de los 70, un científico en Canadá llamado Douglas Arnold llevó a cabo un estudio que encontró que la sacarina causaba cáncer de vejiga en el 50% de los animales de laboratorio alimentados con grandes dosis de sacarina.

Otros estudios adicionales confirmaron ese riesgo mayor de tumores de vejiga en animales. El gobierno canadiense inmediatamente prohibió la sacarina. Influenciada por las acciones de Canadá, la FDA comenzó sus propias investigaciones en torno a la seguridad de la sacarina y propuso igualmente prohibir el edulcorante bajo los términos de "protecciones anticancerígenas" en la Cláusula Delaney de la misma forma que hizo con el ciclamato.

Como he mencionado anteriormente, la Cláusula Delaney establece una tolerancia cero para cualquier compuesto químico que se haya encontrado que causa cáncer en animales de laboratorio. Esto se llevó a cabo junto a una gran oposición ciudadana, porque la sacarina era en esa época el único edulcorante artificial disponible en el mercado para uso general; el ciclamato estaba ya entonces fuera del mercado, y el aspartamo sólo había sido aprobado para un uso limitado. El Congreso intervino y permitió la venta de la sacarina con la condición de que los productos que la contuvieran llevaran en la etiqueta la advertencia: "El uso de este producto puede ser perjudicial para tu salud. Este producto contiene sacarina, que se ha determinado que causa cáncer en animales de laboratorio".

La FDA rescindió su proposición de prohibición de la sacarina en 1991 debido a los resultados de estudios a largo plazo que se realizaron con personas con un uso elevado de la sacarina. Estos estudios, la mayoría con diabéticos, demostraron alguna correlación entre el uso de sacarina y el cáncer, pero no lo suficiente para que la sacarina fuera considerada un factor de riesgo principal para el cáncer. Además, en 1992, análisis en ratas mostraron que tenían diferencias fisiológicas respecto a los humanos que las hacían más susceptibles al cáncer de vejiga que les producía la sacarina.

Así que en el año 2000, el presidente Clinton firmó una ley de que ya no se requerían advertencias de cáncer en los productos que contenían sacarina.

Aparentemente, la opinión de la FDA ahora es que si la sacarina no es un factor de riesgo principal, sino simplemente un factor de riesgo, el producto debería estar disponible y los ciudadanos no necesitan ninguna advertencia. A pesar de toda la mala reputación que ha tenido siempre la sacarina, irónicamente es probablemente el edulcorante artificial más seguro del mercado. Pero considerando que tiene un gusto amargo, es derivada del tolueno, y no es un alimento natural, yo pienso que debería evitarse.

¿Por qué no son saludables los refrescos?

Mucha gente piensa que están haciendo una elección inteligente comprando refrescos light porque no tienen calorías o azúcar. Bien, pues puede que te sorprendas al descubrir que hay ingredientes en los refrescos light que son, sin comparación, mucho peor que el azúcar para tu salud, así que no estás haciéndote ningún favor a ti mismo al comprarlos.

Una vista rápida de algunos de los peores:

  • Aspartamo: Este compuesto químico es usado ampliamente en refrescos y otros productos alimenticios como sustituto del azúcar. Hay más de 92 efectos adversos a la salud diferentes asociados con el consumo de aspartamo entre ellos tumores cerebrales, defectos de nacimiento, diabetes, desórdenes emocionales y epilepsia/ataques.
  • Acelsufamo-K: Otro edulcorante artificial que ha sido analizado pobremente y algunos estudios muestran que este aditivo puede causar cáncer.
  • Splenda: Un edulcorante artificial que puede destruir hasta el 50% de tu bacteria intestinal benéfica, que es necesaria para mantener el equilibrio total de tu cuerpo entre bacteria beneficiosa y bacteria patógena, y para tu salud general.

Irónicamente, la única razón por la que la gente elige beber refrescos light, prevenir el aumento de peso, es en realidad un mito. Numerosos estudios muestran que los edulcorantes artificiales pueden alterar la regulación de tu apetito llevándote a comer más y ganar más peso.

Por ejemplo, se ha descubierto que los refrescos light aumentan el riesgo de síndrome metabólico, lo cual puede finalmente resultar en ataque al corazón.

¿Qué más está merodeando en tu lata de refresco?

El español medio bebe más de 60 litros de refrescos al año, y ya sean del tipo light o del normal, los siguientes ingredientes forman parte de todos ellos:

  • Ácido Fosfórico: Es añadido para darle a los refrescos su característico sabor "picante", pero puede también interferir con la capacidad de tu cuerpo para usar el calcio, llevando a la osteoporosis o al blandeamiento de tus dientes y huesos.
  • Cafeína: Las bebidas con cafeína causan insomnio, tensión alta, latidos de corazón irregulares, elevados niveles de colesterol, agotamiento de vitaminas y minerales de tu cuerpo, bultos en los pechos, defectos de nacimiento, y quizás algunas formas de cáncer.
  • Benzoato de sodio: Este conservante comúnmente usado en muchos refrescos y otros alimentos se ha demostrado que causa daño al ADN. De hecho, tiene la habilidad de desactivar vitales partes de tu ADN, lo que puede llevar finalmente a enfermedades tales como la cirrosis del hígado o el Parkinson.
  • Benceno: Es un compuesto químico cancerígeno que puede formarse en bebidas que contienen vitamina C añadida (ácido ascórbico) y los conservantes benzoato de sodio o benzoato potásico. La exposición al calor y a la luz puede acelerar su formación. Mientras que el límite federal de benceno en el agua potable es de 5 partes por billón, Los investigadores han encontrado niveles de benceno tan altos como 79 partes por billón en refrescos, y de100 marcas analizadas, la mayoría tenía al menos algún nivel detectable de benceno.

Es debido a estos dañinos ingredientes, además del hecho de que un refresco normal tiene alrededor de 10 cucharaditas de azúcar, que las bebidas refrescantes están en mi lista de los cinco peores alimentos y bebidas que puedes consumir.