Publicado por Dr. Mercola en mercola.com. 4/02/2010. Traducido por Vidasostenible.

Este corto documental sobre el reciclaje y la basura expone la realidad que hay detrás del reciclaje que con toda buena intención hace la gente, y apunta a los problemas reales, que son la superproducción y la contaminación industrial. Explica el engaño "verde" de la mayoría de las corporaciones empresariales y el inherente modelo "desechable" de nuestro sistema económico.

Probablemente todos vosotros habéis oído el lema "Reduce, Reutiliza y Recicla". Es un plan de objetivos admirable que, en teoría, debería contribuir mucho a mantener la Tierra más limpia, más sana y más sostenible.

Pero en realidad, sin embargo, es sólo la última palabra de este lema, el reciclaje, la que recibe el mayor énfasis, en parte debido a los crecientes programas de reciclaje que lo facilitan aún más.

Puedes tirar tus botellas de plástico, las latas de aluminio, el cartón, el papel, etc., a un contenedor de reciclaje cada semana y sentirte bien contigo mismo pensando que has aportado tu granito de arena para salvar el planeta.

¿Pero has contribuido de verdad a la sostenibilidad y la mejora del medio ambiente?

¿Sabes lo que le ocurre a tu basura una vez deja las calles?

Bueno, alguna parte de ella, de hecho, será reutilizada. Según la Agencia de Protección Medioambiental de Estados Unidos (EPA), los productos de consumo más comunes que pueden contener materiales reciclados incluyen:

-         Periódicos y toallas de papel.

-         Envases de bebidas hechos con aluminio, plástico y cristal.

-         Latas de acero.

-         Botellas de detergentes de plástico.

Materiales reciclados como el cristal recuperado pueden ser usados también en el asfalto (asfalto de cristal) mientras que el plástico recuperado puede usarse en alfombras, bancos y puentes peatonales.

Cualquier reducción de basura a través del reciclaje es claramente positiva... pero también se está volviendo claro el hecho de que solamente reciclar no será suficiente para contener la creciente cantidad de basura alrededor del mundo.

Sólo una Pequeñísima Cantidad de Basura es Reciclada

Reciclar es como intentar vaciar el agua de un barco que se está hundiendo utilizando un dedal. El volumen de basura continúa creciendo, y el reciclaje simplemente no puede seguir el ritmo de esa monumental cantidad.

Fíjate en el plástico, por ejemplo, uno de los mayores contaminantes de nuestros días.

En 2008, las estadísticas de la EPA mostraban que los Estados Unidos generaban alrededor de 13 millones de toneladas de plásticos como basura sólida constituida sólo por envases, casi 7 millones de toneladas como bienes no duraderos, y casi 11 millones de toneladas como bienes duraderos.

Eso constituye 31 millones de toneladas como basura de plástico, procedente únicamente de los municipios de Estados Unidos.

De toda esta basura, sólo 2,1 millones de toneladas se recuperó para el reciclaje en 2008, lo que significa que casi 29 millones de toneladas acabaron en vertederos o fueron desechadas de alguna otra forma, como la incineración.

Así que aunque yo estoy a favor del reciclaje (cada granito de arena ayuda), como vemos, este asunto debe ser abordado de la misma forma como yo digo siempre que se debe abordar la salud, esto es, atajando la "causa", no los síntomas.

Tenemos "Demasiadas" Cosas

En el corazón de nuestro problema de basura está la sociedad capitalista que fomenta el comprar y comprar más "cosas". Yo soy realmente un fan del capitalismo, pero debe de haber algún nivel de responsabilidad social y medioambiental aquí, o si no, el sistema entero, y el mundo, finalmente se irán a pique.

Comprar "cosas" que no necesitas realmente puede pasar una enorme factura al medio ambiente, de muchas formas que puede que no sepas. Si no lo has visto todavía, te recomiendo que mires el documental "The Story of Stuff" (La Historia de las Cosas), el cual hace un fenomenal trabajo ilustrando los efectos reales del consumismo y la superproducción.

Todas estas "cosas", aparatos electrónicos, juguetes, ropa y otros bienes materiales que nosotros usamos en los países ricos para expresar nuestro valor personal, llevan consigo una precio muy alto, no sólo para nuestra cartera sino también para el planeta y la gente que vive en él.

La Historia de las Cosas muestra cómo todos esos productos terminan en nuestra casa, detallando los procesos de extracción (esquilmando los recursos naturales), producción (añadiendo sustancias químicas tóxicas), distribución, consumo y finalmente basura.

El impacto que todo esto tiene en comunidades nacionales e internacionales está oculto a nuestra vista, pero es inmenso.

Añadido al problema está el caso de los productos concebidos para ser desechables, que acorta la vida de artículos que se podrían usar por un tiempo indefinido.

Es debido a esta "planeada" desechabilidad que tú probablemente tiraste tu ordenador en perfecto estado para comprarte un modelo más actual, o sustituiste toda la ropa de tu armario por la última moda. Es también la razón de que ciertos productos se rompan tras unos pocos usos y deban ser reemplazados.

Estamos viviendo en una sociedad que puede hacer que nos sintamos "atrasados" si no compramos el último modelo de esto o aquello. Compara esto con hace dos generaciones cuando la frugalidad, la inventiva y el ingenio eran las cualidades más valoradas, y empezarás a ver de dónde vienen los problemas reales que tenemos ahora con la basura.

Simples Maneras de Generar Menos Basura

Tú tienes el poder de ayudar a cambiar este camino equivocado. Como señala la Historia de las Cosas:

"Los actuales modelos de consumo son insostenibles y no igualitarios y deben ser cambiados. Pero cambiar el comportamiento del consumidor no es suficiente.

Sí, cuando compramos, deberíamos al menos comprar los productos menos dañinos para el medio ambiente disponibles y que nos podamos permitir, pero el consumismo es un problema del sistema, que significa que los productos que tenemos disponibles en nuestros supermercados y tiendas están predeterminados y limitados por fuerzas políticas e institucionales detrás de la tienda.

Para cambiar esto, necesitamos situarnos más allá de nuestro papel de consumidores y reclamar nuestra identidad como ciudadanos comprometidos en una democracia".

Si más personas empezaran a quejarse sobre la abundancia de innecesarios envoltorios de plástico en los productos, sobre los productos que están diseñados para romperse en seis meses y deben ser continuamente reemplazados y sobre los productos que no pueden ser reutilizados o reciclados, la presión pública podría revertir potencialmente esta tendencia dañina y despilfarradora.

A nivel individual, estas son algunas de las cosas de sentido común que puedes hacer para reducir la cantidad de basura que creas, algunas de las cuales mejorarán también tu salud:

  • Almacena tu comida en cristal, no en plástico.
  • Evita los alimentos procesados industrialmente (que son almacenados en bolsas de plástico con sustancias químicas).
  • Usa bolsas para la compra reutilizables de tela en vez de las de plástico.
  • Envasa tu agua del grifo filtrada en botellas de cristal en lugar de comprar botellas de agua de plástico.
  • No tires las bombillas fluorescentes (de bajo consumo) a la basura corriente. Recuerda, estas bombillas contienen mercurio en su interior, el cual es una sustancia increíblemente tóxica y peligrosa: una sola gota de mercurio en un gran lago puede hacer que todos los peces en él no sean adecuados para el consumo. Lo más ecológico es que no uses este tipo de bombillas, a pesar de las instancias de los gobiernos a usarlas alegando su bajo consumo, son inherentemente más peligrosas para el medio ambiente y la salud humana que las bombillas incandescentes de toda la vida.
  • Usa productos de higiene femeninos no desechables y pañales de tela en la medida de lo posible.

En general, adquirir bienes artesanales locales y cercanos, de un comerciante local, siempre será lo mejor para el medio ambiente y también para tu economía local. Para artículos que no son fabricados localmente, elige empresas responsables que no explotan a la gente del Tercer Mundo o al medio ambiente para realizar tus compras.

También puedes ver sitios web como  Freecycle, donde puedes disminuir la cantidad de tu basura ofreciendo los productos que no necesites a gente que sí los puede utilizar, e incluso encontrar tú mismo algunos tesoros: http://www.freecycle.org/group/ES/?noautodetect=1