Publicado en: Propaganda Matrix. Traducido por Vidasostenible.
Lo que sigue es un extracto de una entrevista que Gore Vidal (un "liberal de limusina" si alguna vez hubo alguno así) ofreció a la revista Playboy.
Observa la impactante candidez con la que explica sus opiniones anti-familia y pro-eugenistas.
[Comentario de Vidasostenible: Considero esta entrevista muy importante porque es de gran ayuda para entender nuestra situación global mundial actual. Los riesgos a los que nos enfrentamos están escritos en todos lados. La opinión de este autor y activista político nos hace ver la ideología que se esconde realmente detrás de muchas políticas y a dónde quieren los líderes que vaya dirigido nuestro futuro.]
VIDAL: (...) ¿Cómo podríamos sobrevivir en un planeta superpoblado? Aunque explotemos totalmente nuestros recursos alimenticios, incluyendo la acuicultura, y desarrollemos sistemas efectivos e igualitarios de distribución internacional, aún así todavía no sería posible alimentar a las generaciones venideras. Por lo que llegarían las hambrunas y el caos. Mientras tanto, estamos destruyendo nuestro medio ambiente. El agua, la tierra y el aire están siendo envenenados. El clima está siendo alterado. A pesar de esto, seguimos reproduciéndonos, creando una economía que demanda más y más consumidores para comprar sus productos; un ciclo interminable y autodestructivo. Pero aunque la mayoría de las personas reflexivas son conscientes de lo que nos estamos haciendo a nosotros mismos, nada se está haciendo para restablecer el equilibrio ecológico del planeta, para limitar la población humana, para crear instituciones políticas y económicas capaces de hacer frente a, cuanto menos resolver, tales problemas relativamente controlables como la pobreza y las injusticias raciales. ¿Quién le dirá a Detroit que deben abandonar el motor de combustión? Nadie. Y así el aire cada vez es peor, los cánceres proliferan, el clima cambia.
PLAYBOY: ¿Cree probable que nuestro sistema de gobierno presente lleve a cabo alguna reforma drástica?
VIDAL: No, y me resulta difícil admitirlo, porque durante toda mi vida de adulto generalmente he aceptado lo que llamamos el proceso democrático. Pero ya ha dejado de funcionar. Echa una ojeada al Congreso. El año pasado, el 81 % de la población quería una legislación fuerte de control de armas. Pero el 70 % del Congreso no quería, siguiendo las instrucciones de la National Rifle Association. El Congreso, el Presidente, el Poder Judicial no son capaces de evitar que las industrias contaminen el Lago Erie, o que Detroit fabrique coches que, aparte del monóxido de carbono que producen, son armas homicidas. Hasta este punto, al menos, la Nueva Izquierda está en lo cierto: el Sistema no puede ser reformado. Pero sólo comparto con ellos una parte de cómo debe ser reemplazado. Su mensaje es vago. Para ser más específico, "programático" por usar una palabra que les gusta incluso menos que "liberal".
PLAYBOY: ¿Y cuál es su programa?
VIDAL: Me gustaría sustituir nuestro sistema presente por una Autoridad (con A mayúscula) que tendría un control total sobre el medio ambiente. Y medio ambiente significa no sólo aire, tierra y agua, sino la distribución de servicios y de productos, y la limitación de nacimientos. Donde la Autoridad no tendría jurisdicción sería sobre las vidas privadas de los ciudadanos. Lo que la gente dijera, escribiera, comiera, bebiera, con quien hiciera el amor, con la condición de que esto no perjudicara a otros, sería permitido. Esto, en efecto, es lo opuesto exacto de nuestro sistema presente. Tradicionalmente, siempre hemos interferido en las vidas privadas de nuestros ciudadanos y hemos permitido a cualquier empresario el derecho a envenenar cualquier río para ganar dinero.
PLAYBOY: Entonces, si lo que está proponiendo usted es una dictadura con un control absoluto sobre las áreas más vitales de nuestras vidas y al mismo tiempo que garantice absolutas libertades políticas y sociales, ¿no es esto una contradicción en sus mismos términos? ¿No es inevitable que el poder de su Autoridad tarde o temprano llegue a circunscribir el área de la vida privada de cada individuo?
VIDAL: Aunque la Autoridad sería, en su propia esfera, absoluta, nunca sería el instrumento de ningún hombre. No habría un dictador como tal. Todo sería gobernado por algo como un hotel suizo, con especialistas anónimos cada uno en su rama bajo constante revisión de un consejo de científicos, poetas, asesinos, políticos, profesores, el mejor grupo que uno pudiera reunir. Sin duda, mi ascendencia veneciana me hace propenso a este tipo de gobierno, porque la República Más Serena fue gobernada de esa forma y ningún culto de personalidad molestó nunca a esos comités que conducían el estado con un éxito tan grandioso. Es posible hacerlo.
PLAYBOY: ¿Puede explicar lo que quiere decir cuando afirma que la Autoridad podría ser capaz de limitar los nacimientos?
VIDAL: Quiero decir simplemente eso. Sólo a ciertas personas se les permitiría procrear. Pero esto no es la penuria que puede parecer a primera vista. La mayoría de la gente no tiene la capacidad de criar hijos y ellos muchas veces lo admiten, una vez que el daño ya está hecho. Por desgracia, nuestra propaganda tribal hace creer a todas las mujeres que su vida está incompleta si no han hecho una réplica de sí mismas y de su pareja. Pero la propaganda tribal puede ser modificada. Uno puede convencer fácilmente a la gente de que traer al mundo un niño no deseado es un crimen social tan grave como el asesinato. A través de la propaganda, los japoneses hicieron parecer anticuado tener familias grandes después de la Guerra, y sólo este país, entre todos los países asiáticos, mantuvo el nivel de población viable.
PLAYBOY: Sus fines pueden ser loables, pero discutamos los medios. ¿Qué le ocurriría al ciudadano que no quisiera vivir de acuerdo con su audaz nuevo mundo, al devoto católico romano, por ejemplo, que no quisiera aceptar sus medidas de control de la natalidad?
VIDAL: Si él no estuviera dispuesto a emigrar, obligatoriamente tendría que aceptar las restricciones de la Autoridad. El derecho a la reproducción ilimitada no está garantizado por la Constitución. Si la educación y la propaganda fracasan, aquéllos que violaran las restricciones de control de la natalidad tendrían que pagar por sus actos al tratarse de una ofensa criminal como cualquier otra.
PLAYBOY: ¿Con prisión?
VIDAL: No creo en las prisiones, pero debería de haber algún tipo de castigo. La reproducción no contenida pone en peligro a la raza humana. Éste es un hecho con el que ahora vivimos. Si no limitamos nuestros números con planificación reproductiva, éstos se limitarán de forma natural, con hambrunas y guerras. Yo pienso que es más civilizado ser antinatural y voluntariamente limitar la población.
PLAYBOY: ¿Qué pasará con la familia si sólo a unas pocas personas se les permite tener hijos?
VIDAL: La familia es una unidad económica, no una unidad biológica; y una vez la necesidad económica de fundar una familia se ha ido, por ejemplo, cuando las mujeres son capaces de obtener empleo y mantenerse a sí mismas, la unidad ya no tiene ningún significado. En las ciudades actuales, no es posible mantener la vieja idea americana de familia, que era, en esencia, campesina; un grupo tribal trabajando juntos para crear comida. Para bien o para mal, ahora nos encontramos solos, y los intentos de revivir el antiguo ideal familiar... fracasarán. En lo que respecta a los niños que no deseamos, me gustaría que fueran criados comunitariamente, de la forma que se está haciendo en algunos de los kibbutzim israelíes. Yo sospecho que finalmente, el concepto de "paternidad" como tal desaparecerá, ya que los niños se crearán de forma impersonal por inseminación artificial en laboratorios. Anticipándome a las usuales críticas contrariadas que declararán que estoy en contra del acto sexual "normal", considera esto que te digo: La creación de ciudadanos, no de placer sexual, el cual continuará, como siempre. Más aún, yo apoyaría un programa inteligente de eugenesia que decidiría qué tipos genéticos deberían continuar y cuáles no. Está dentro de la capacidad de nuestra ciencia el crear, de forma muy simple, personas nuevas más sanas físicamente e intelectualmente más competentes que nosotros mismos. Después de todo, lo hacemos habitualmente en la agricultura y en la crianza del ganado, así que ¿por qué no en la raza humana? Según el pesimista Dr. William Shockey, (el físico ganador del Premio Nobel que contravino la doctrina liberal sugiriendo que deberíamos buscar las diferencias genéticas entre las razas) nuestra preservación, a través de la medicina avanzada, de cepas física y mentalmente débiles está ahora convirtiendo a la raza humana en menos apta en cada nueva generación.
PLAYBOY: Sus críticos le acusarán de que la utopía que propone es en realidad un mundo tenebroso reminiscente de la Alemania Nazi y el libro 1984 de George Orwell. ¿Qué les respondería?
VIDAL: La mayoría de los experimentos humanos terminan mal. La Autoridad probablemente no sería una excepción. Pero piensa en las alternativas. Guerra nuclear para reducir la población. Hambruna mundial. La llegada al poder de dictadores militares. La destrucción de las libertades individuales. Al menos la Autoridad garantizaría más libertad privada a sus ciudadanos de la que ahora disfrutan.
PLAYBOY: De un punto de vista realista, ¿ve alguna posibilidad de que tal dictadura "iluminada" que usted propone llegue al poder?
VIDAL: Dictadura, no; iluminada, sí. ¿Podría ocurrir? Probablemente no. Se necesita demasiado tiempo para cambiar la mentalidad tribal. La mayoría siempre preferirán una muerte brutal a eso, gritando consignas tribales. Una lástima, porque no está escrito en las estrellas que esta especie particular perdurará para siempre. Ahora puede ser un buen momento para que paráramos. Sin embargo, como creo que uno debería actuar siempre como si nuestros problemas fueran controlables, me gustaría ver un Partido para la Supervivencia Humana fundado a escala internacional, para intentar persuadir a la gente a que vote voluntariamente para un sistema promotor de la vida además de preservador de ésta.
PLAYBOY: Sus detractores, tanto de la derecha como de la izquierda, argumentarán que las propuestas que acaba de hacer reflejan un rasgo característico de Vidal: arrogancia y un básico desprecio elitista hacia la gente y su capacidad de gobernarse a sí mismos. ¿Cree que tienen razón?
VIDAL: Yo no admiro a "la gente", como tales. Nadie les admira en realidad. Su sabiduría cultural es normalmente falsa, sus instintos, depredadores. Hasta su instinto de supervivencia, tan altamente desarrollado en el individuo, enloquece en la masa. Una muchedumbre es un tonto. Pero al final, las muchedumbres no gobiernan. De hecho, sólo en América pretendemos adorar a la mayoría, escuchando reverentemente al rebaño mediante encuestas públicas de opinión, etc. Un amigo mío socialista en Inglaterra, un ministro laborista, dijo una vez: "Vosotros los americanos estáis locos con este tema de la democracia. Pero nosotros no lo estamos, porque sabemos que si a la gente se le devolviera el mando, traerían de nuevo la ejecución en la horca, el azotamiento, y, por supuesto, echarían fuera del país a los negros. Afortunadamente, el Partido Laborista no tiene relaciones con la democracia". Yo quiero que la gente sea feliz, pero aún más que eso, quiero que sean humanos, algo que no son, como todo el mundo desde Jesús hasta Karl Marx ha podido darse cuenta.
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Algunos de vosotros probablemente os estaréis preguntando: ¿cuándo se hizo la entrevista anterior? ¿Hace cinco años? ¿Diez años? ¿Quince, quizás? No, hace 40 años. Es del número de junio de 1969. El extracto que presentamos aparece en las páginas 80-82 de ese número.
La única diferencia entre entonces y ahora es que los liberales de limusina de hoy en día han aprendido a esconder sus verdaderos colores eugenistas a través del uso de retórica de relaciones públicas saturada de eufemismos.
Ya que los puntos de vista expresados por Gore Vidal en su entrevista de 1969 son totalmente idénticos a las ideas eugenistas actuales de la élite global y sus acólitos (medios de comunicación, organizaciones y empresas que son sus fieles servidores), pensé que respondería a las principales declaraciones de Vidal.
Cita: "¿Cómo podríamos sobrevivir en un planeta superpoblado? Aunque explotemos totalmente nuestros recursos alimenticios, incluyendo la acuicultura, y desarrollemos sistemas efectivos e igualitarios de distribución internacional, aún así todavía no sería posible alimentar a las generaciones venideras. Por lo que llegarían las hambrunas y el caos."
Esto es exactamente lo que declaraban con alarmismo los propagandistas Maltusianos hace más de dos siglos. Eran tonterías entonces, y son tonterías ahora.
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"Aquí tenemos una diferencia entre el animal y el hombre. Tanto el halcón como el hombre comen pollos, pero cuanto más halcones menos pollos, mientras cuanto más hombres más pollos. Tanto la foca como el hombre comen salmón, pero cuando una foca come un salmón hay un salmón menos, y cuando el número de focas aumenta pasado un cierto punto el número de salmones debe disminuir; mientras que colocando las huevas del salmón bajo condiciones favorables el hombre puede así aumentar el número de salmones en más cantidad de la que él pudiera comer, y así, no importa cuánto pueda aumentar la población humana, su aumento nunca debería acabar con la disponibilidad de salmón.
En resumen, mientras que en los reinos vegetal y animal el límite de subsistencia es independiente de la cosa subsistida, en el hombre el límite de subsistencia es, dentro de los confines de la tierra, el aire, el agua y el sol, dependiente del hombre mismo".
Henry George, Progress and Poverty, pp. 131-2
Es incluso peor el hecho de que los Maltusianos actuales tienden a ser perros falderos de la parasitaria clase gobernante, que, diseñando y creando la pobreza absoluta en las naciones del Tercer Mundo a través del comercio y la economía global, realmente causó las explosiones de natalidad de las que ellos incesantemente se lamentan.
La Transición Demográfica (http://en.wikipedia.org/wiki/Demographic_transition)
El Modelo de Transición Demográfica (MTD) es un modelo usado para representar y explicar el proceso de transformación de países desde altas tasas de natalidad y altas tasas de mortalidad hasta bajas tasas de natalidad y bajas tasas de mortalidad, como parte del desarrollo económico de un país desde una economía preindustrial a una economía industrializada. Está basado en una interpretación iniciada en 1929 por el demógrafo norteamericano Warren Thompson basada en cambios o transiciones previamente observadas en las tasas de natalidad y de mortalidad en las sociedades industrializadas durante los pasados doscientos años.
La mayoría de los países desarrollados están más allá de la fase 3 del modelo; la mayoría de los países en desarrollo están en la fase 2 o en la fase 3. El modelo se basó en los cambios vistos en Europa por lo que estos países siguen el MTD relativamente bien. Muchos países en desarrollo han pasado a la fase 3. Las principales (relativas) excepciones son algunos países pobres, principalmente en África Subsahariana y algunos países de Oriente Medio, que son pobres o afectados por las políticas del gobierno o las disputas civiles, notablemente Paquistán, los territorios palestinos, Yemen y Afganistán.
Resumen de la Teoría
La transición consta de cuatro fases, o posiblemente cinco:
- Fase nº 1: Sociedad Pre-industrial, en la que las tasas de mortalidad y de natalidad son ambas altas y aproximadamente en equilibrio.
- Fase nº 2: País en desarrollo, en el que las tasas de mortalidad bajan rápidamente debido a mejoras en el suministro alimenticio y la higiene, que incrementan la esperanza de vida y reducen las enfermedades. Estos cambios a menudo ocurren debido a mejoras en las técnicas agrarias, acceso a la tecnología, atención sanitaria básica, y educación. Sin una caída correspondiente de las tasas de natalidad, esto produce un desequilibrio, y los países en esta fase experimentan un gran aumento de población.
- Fase nº 3: Las tasas de natalidad caen debido al acceso a anticonceptivos, crecimiento de los salarios, urbanización, una reducción de la agricultura de subsistencia, un aumento del estatus y la educación de las mujeres, una reducción del valor del trabajo infantil, un aumento de inversión paterna en la educación de sus hijos y otros cambios sociales. El crecimiento de la población empieza a nivelarse.
- Fase nº 4: Durante esta fase hay tanto bajas tasas de natalidad como bajas tasas de mortalidad. Las tasas de natalidad pueden caer hasta bastante más abajo del nivel de reemplazo como ha ocurrido en países como Alemania, Italia y Japón, llevando a una reducción de población, una amenaza para muchas industrias que dependen del crecimiento poblacional. A medida que el enorme grupo nacido bajo la Fase nº 2 envejece, crea una carga económica bajo los hombros de la población activa en disminución. Las tasas de mortalidad permanecen consistentemente bajas o aumentan ligeramente debido al surgimiento de enfermedades relacionadas con el estilo de vida, como poco ejercicio, la obesidad y debido a la mayoría de la población anciana de los países desarrollados.
La Pobreza y el Crecimiento Poblacional: Lecciones de Nuestro Pasado
Vamos a intentar entender por qué, viendo nuestra propia historia demográfica. Hace sólo dos o tres generaciones, las tasas de mortalidad en los Estados Unidos eran tan altas como lo son ahora en la mayoría de los países del Tercer Mundo. Las oportunidades que tenían nuestras abuelas de trabajar fuera de casa eran limitadas. Y nuestra sociedad era en gran parte una sociedad agraria en la que todos los miembros de la familia eran necesarios para trabajar la tierra. La abuela del co-autor Frances Lappé, por ejemplo, tuvo nueve hijos, los crió ella sola en una pequeña granja, y sólo vio sobrevivir hasta la vida adulta a seis. Su historia no sería rara en un país del Tercer Mundo en rápido crecimiento de hoy en día.
Al verse enfrentadas a la escasez, las familias pobres necesitaban muchos hijos para que éstos ayudaran a trabajar en las tierras o en la granja, y también debido a las altas tasas de mortalidad infantil, necesitaban muchos más embarazos y nacimientos para alcanzar el tamaño familiar necesario.
En los Estados Unidos, la transición hacia familias de dos hijos tuvo lugar sólo después de una transición de la sociedad en su conjunto hacia tasas de mortalidad infantil bajas, oportunidades de trabajo abiertas para las mujeres fuera del hogar, y nos transformó en una economía industrial en vez de agraria, por lo que las familias ya no dependían más de la mano de obra de los hijos. Si comparamos la historia de la abuela de Lappé con la familia actual urbana de clase media, podemos ver que los niños, que antes eran una fuente necesitada de ayuda en el trabajo, ahora son una fuente de costes importantes, incluyendo educación, un espacio extra en el hogar, el último modelo de zapatillas deportivas y videoconsola, y evitan ganancias para la economía familiar durante el tiempo que la madre se queda en casa cuidando de ellos.
Estados Unidos avanzó hasta la fase de descenso de la tasa de natalidad de la transición demográfica en respuesta a estos cambios de la sociedad, mucho antes del advenimiento de las sofisticadas tecnologías contraceptivas, incluso durante el tiempo en que el gobierno permanecía activamente hostil hacia el control de la natalidad. (Tan tarde como en 1965, vender anticonceptivos era todavía ilegal en algunos estados).
Usando la experiencia de nuestro país para comprender el rápido crecimiento poblacional en el Tercer Mundo, donde la pobreza es más extrema y prevalente, podemos ahora extender nuestra hipótesis acerca de la relación entre el hambre y las tasas altas de fertilidad: ambos factores persisten cuando las sociedades niegan seguridad y oportunidades a la mayoría de sus ciudadanos. Son países donde las tasas de mortalidad infantil son altas y las tierras, el trabajo, la educación, la atención sanitaria y la seguridad de las personas mayores están lejos del alcance de la mayoría de las personas, y donde hay pocas oportunidades para las mujeres de trabajar fuera de casa.
Sin recursos para asegurar su futuro, la gente sólo puede contar con sus propias familias. De esta forma, cuando padres pobres tienen muchos hijos, están haciendo un cálculo racional para su supervivencia. Las altas tasas de natalidad reflejan la reacción defensiva de la gente contra la pobreza forzosa. Para aquellos que viven en los límites de la supervivencia, los hijos proporcionan fuerza de trabajo para aumentar los escasos ingresos familiares. En Bangladesh, un estudio mostró que incluso a la edad de 6 años un niño proporciona trabajo y/o ingresos para la familia. A los 12 años, como muy tarde, el niño contribuye más de lo que consume.
Los investigadores de la población nos cuentan que el beneficio que los niños ofrecen a sus padres en la mayoría de los países del Tercer Mundo no puede ser medido sólo por horas de trabajo o ingresos extra. Otras implicaciones son también igual de importantes. Las familias grandes tienen más influencia en los asuntos de la comunidad. Al no haber a la vista otras vías de avance seguras, los padres pueden bien tener la esperanza de que el próximo hijo será lo suficientemente inteligente o con suerte para obtener una educación y un trabajo en la ciudad a pesar de los obstáculos. En muchos países, los ingresos provenientes de sólo un puesto de trabajo de un hijo en la ciudad pueden mantener a toda una familia en el campo.
Y los padres pobres saben que sin hijos para cuidarlos a ellos cuando sean ancianos, no tendrán nada. También saben que ninguno de estos posibles beneficios será suyo si no tienen muchos hijos, ya que el hambre y la falta de atención sanitaria acabarán con parte de su descendencia antes de que alcancen la edad adulta.
Fuente: http://www.globalissues.org/article/206/poverty-and-population-growth-lessons-from-our-own-past
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Por tanto, si la "sobrepoblación" no es la causa real de la pobreza y el hambre mundiales, ¿cuál es, entonces?
Una de las principales causas es el horriblemente corrupto y parasitario proceso por el que los bancos internacionales extraen incontables billones en altos intereses de los países en desarrollo cada año a cambio de nada, a partir de lo cual crean el así llamado "dinero" que les prestan.´
"El Tercer Mundo ha empezado ya. Una guerra silenciosa, pero no por ello menos siniestra. Esta guerra está rompiendo en pedazos a Brasil, Latinoamérica y prácticamente a todo el Tercer Mundo. En lugar de soldados muriendo mueren niños, en lugar de millones de heridos hay millones de desempleados; en lugar de destrucción de puentes hay destrucción de fábricas, escuelas, hospitales, y economías enteras... Es una guerra contra la deuda externa, la cual tiene como arma principal el interés, un arma más mortal que la bomba nuclear, más destructora que un rayo láser".
Luis Ignacio Silva, cita aparecida en la página 238 del libro A Fate Worse Than Debt, de Susan George.
Prohibiendo los bancos de reserva fraccional y permitiendo a los países emitir su propio papel moneda libre de deuda y libre de intereses para financiar la producción y reparación de bienes públicos que todo el mundo pueda ver y beneficiarse de ellos (carreteras, puentes, raíles, etc.) sería dejar en la calle a los criminales que encabezan el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, y todos sabemos que los acólitos del Nuevo Orden Mundial no están dispuestos a apoyar eso.
Otra causa principal es el sistema de impuestos anti-trabajo/pro-especulación que casi todos los gobiernos imponen en sus respectivas poblaciones.
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"Esta imperfecta política de la no-intervención, o laissez-faire, llevó directamente a la más horrible y temida explotación económica; salarios de miseria y hambre, chabolas en barrios marginales, aburrimiento, pauperismo, barcos-ataúd, trabajo infantil, cosas como estas nunca habían sido vistas en los tiempos modernos... La gente empezó a decir, quizás naturalmente, que si esto es lo que tenemos con el ausentismo del Estado, tengamos un Estado intervencionista.
Pero el Estado había intervenido; ése era el problema. El Estado había establecido un monopolio, el monopolio de los señores/dueños de la tierra de la renta económica, impidiendo de esta forma a la mayoría de la población el acceso a la única fuente de la subsistencia humana, la tierra, y empujándolos hacia ciudades para trabajar en fábricas o en otros empleos peores que les quisieran dar. La tierra de Inglaterra, aunque no estaba de ninguna manera completamente ocupada, estaba toda ella legalmente ocupada; y este monopolio creado por el Estado no sólo permitió a los señores de la tierra satisfacer sus necesidades y deseos con poco o ningún esfuerzo, sino que también quitó la competición que tenía la tierra con la industria en el mercado de trabajo, de esta manera creando un enorme, constante y exigente excedente de mano de obra en la industria."
Albert Jay Nock, Free Speech and Plain Language, pp. 320-1
"Está fuera de toda duda, yo creo, que la creciente y rápida destrucción de la selva amazónica... es directamente atribuible al hecho de que la cuenca del Amazonas es la única parte de Brasil donde tierra barata o gratis está disponible, y esto, a su vez, es atribuible al hecho de que casi cuatro cuartos de la superficie cultivable de Brasil está cubierta por latifundios que crecen descontroladamente, la mitad de los cuales son sostenidos por especuladores que no producen nada. Cuando la escasez artificial de tierra disponible en el resto de Brasil sea corregida, como el remedio georgista haría incuestionablemente, las presiones en la cuenca del Amazonas cesarían definitivamente."
Robert V. Andelson, Commons Without Tragedy, p. 32
Pero nunca oirás a los acólitos del Nuevo Orden Mundial llamar a invertir esta tendencia, porque esto significaría eliminar la economía libre, oportunista y contaminante de unos pocos super-privilegiados, conectados a la política y ausentes señores de la tierra y de los suburbios.
Todo lo que nos presentarán como solución serán las usuales medidas de estilo Nazi de terror-control que meramente pretenden concentrar aún más poder político y económico sobre las masas en las manos parasitarias de los grandes criminales y plutócratas psicopáticos que fueron los que causaron este problema en primer lugar.
Habiendo creado problema tras problema tras problema, estos plutócratas después crean una amenaza, por ejemplo, el "terrorismo" (a través de operaciones de "falsa bandera"), un colapso financiero (a través de derivativos), propagación de enfermedades (a través del bioterrorismo y la contaminación de alimentos), idiotez de masas (vía escolarización obligatoria, lobotomización química y control mental basado en la televisión), etc., etc. Luego añaden más ofensa al daño presentándose como los salvadores del mundo frente al problema ¡que ellos mismos crearon!
http://www.youtube.com/watch?v=_QKU6M_j2uM (Problema-Reacción-Solución)

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