Por Dr. Mercola. 13/05/2010. Traducido por Vidasostenible.

Los pollos vienen al mundo dentro de cajones incubadores

 

Vídeo- Documental: Supermarket Dispatches

 

 

El libro Animal Factory (Fábrica Animal) de David Kirby, examina de cerca el modo de funcionamiento de las granjas industriales y los problemas que llevan aparejadas. En una entrevista que dio a Time Magazine, Kirby habló sobre estas granjas y la abrumadora negligencia del gobierno respecto a ellas.

Entre varios problemas Kirby expuso:

"...ya no les dan de comer a los animales el alimento al que están adaptados genéticamente. A las vacas de CAFO les dan una dieta de granos molidos, de maíz y de habas de soja, cuando se supone que estos animales deberían comer hierba.

Su alimento no es natural porque muy a menudo éste lleva añadidas hormonas y antibióticos. Esto se convierte en un problema cuando el estiércol pasa a la tierra."

Animal Factory también se preocupa por el destino del Río Neuse en Carolina del Norte, donde el escape de residuos de granjas porcinas causó muertes masivas de peces.

Fuente: Time Magazine April 23, 2010

Las granjas industriales, o como la industria las suele llamar "Operaciones Intensivas de Cebo Animal" (CAFO, por sus siglas en inglés), son el equivalente comercial e industrial de una pequeña granja familiar. Lo que los grandes centros comerciales son para las pequeñas tiendas familiares, son las granjas industriales para los pequeños agricultores y ganaderos.

Las granjas industriales tienen su razón de ser en una perspectiva de la ganadería concentrada estrictamente en producir los mayores beneficios económicos, sin ninguna consideración por la calidad de los alimentos producidos ni tan siquiera por la salud de los animales o de los humanos que van a comerlos.

Un tremendo número de animales, típicamente 1.000 o más, son criados en un espacio muy pequeño, alimentados con piensos baratos (en general basados en cereales transgénicos), y suplementados con hormonas y antibióticos para maximizar su potencial de crecimiento.

Aspectos como el acceso al aire libre, a la luz del sol, a la hierba o a los piensos naturales, no sólo no son importantes para este tipo de producción sino que no tienen lugar casi nunca en ella. Estas necesidades naturales de la vida del animal y además necesarias para una producción de alimentos de calidad a partir de ellos, son superfluas para una industria cuyo único objetivo es el de producir la mayor cantidad de carne, huevos o leche (sin importar su calidad o su toxicidad) con los costes mínimos de dinero.

Por desgracia, su modelo de negocio ha tenido éxito, porque la ignorancia de los consumidores respecto a de dónde viene su alimento y la pasividad de los gobiernos tolerando tanta decadencia, suciedad e ínfima calidad alimenticia ha tolerado todos los abusos a nuestro plato. Según la revista Time, en Estados Unidos, sólo el 2% de las instalaciones ganaderas existentes en el país producen el 40% de todos los animales de granja.

Pero según revela el nuevo libro de David Kirby, Animal Factory, esta actitud irresponsable de los "grandes negocios" hacia la ganadería y los alimentos está teniendo desastrosas consecuencias, para tanto tu salud como también para el medio ambiente.

Una cerda intenta escapar de una inhumana celda de gestación. Las abrasiones son visibles cerca de sus ojos, causadas por el constante frotamiento contra las barras de metal.

Las cerdas usadas para la cría están confinadas la mayor parte de su vida en "celdas de gestación" tan pequeñas que ni siquiera se pueden dar la vuelta. No se les respetan sus necesidades básicas y estos animales a menudo sufren de severos problemas físicos y psicológicos.

"Celdas de gestación"

Las cerdas amamantan a sus crías durante dos o tres semanas en la celda de partos antes de ser inseminadas de nuevo.

Durante la carga y descarga, los cerdos y otros animales pueden ser apaleados, asustados o abusados. Aquí, un empleado anda sobre las espaldas de los animales.

Celdas de terneras. No tienen espacio para moverse o estirarse.

¿Qué Ocurre Cuando Miles De Animales Son Criados En Un Espacio Tan Reducido?

Mientras que es obvio lo que esto implica para los animales, el impacto en el medio ambiente ha sido ocultado a la opinión pública. Cuando crías a tantos miles de animales, te las tienes que ver con un montón de residuos.

En el escenario de una pequeña granja, esos residuos son usados para fertilizar de forma natural la tierra, la cual es regenerada y se vuelve más productiva y saludable gracias a esto. Pero en un escenario de una granja industrial, no hay forma de que puedas usar los millones de litros de residuos de los animales de una forma "saludable". Así, grandes "lagunas" son creadas para albergar los residuos, o cantidades excesivas de residuos, cargados de pesticidas, antibióticos y hormonas, son fumigados en cultivos de la zona.

No es raro que estos residuos se cuelen finalmente en las aguas subterráneas o se escapen hacia aguas de la superficie (ríos, lagos, mares). En Farm Sanctuary, una organización para la protección de los animales de granja, explican lo que esto significa para el futuro de nuestro medio ambiente:

"La cantidad de residuos producidos por los animales de las granjas de Estados Unidos es más de 130 veces mayor que los residuos producidos por los humanos. El escape de estos residuos ganaderos ha matado a millones de peces, y es la principal razón por la que el 60% de los ríos y riachuelos de America están dañados.

En estados donde hay una agricultura y ganadería intensiva, los canales de agua subterránea se han infestado con bacteria pfiesteria. Además de matar a los peces, la bacteria pfiesteria causa úlceras abiertas, náuseas, pérdida de memoria, fatiga y desorientación en humanos."

Si quieres observar de cerca lo que realmente ocurre en las granjas industriales, puedes ver la galería de fotos de Farm Sanctuary... pero te advierto que esto no es apto para los débiles de corazón.

¿Quieres Ahora Seguir Comiendo Animales De Granjas Industriales?

En España, por desgracia, a pesar de las ventajosas condiciones climáticas y de sol que poseemos, la mayoría de los animales para el consumo humano que están en venta tanto en tiendas pequeñas como en supermercados proceden de complejos de granjas industriales intensivas como las que hemos descrito en este artículo. Hoy en día, son pocas las personas privilegiadas que tienen a su alcance productos de granjas pequeñas tradicionales, de animales alimentados como antaño y tratados humanamente.

Si tú tuvieras la oportunidad de producir tus propios alimentos para ti y para tu familia, supongo que, sabiendo que son para ti, los producirías con extremo cuidado: las mejores semillas, los animales más sanos, la mínima cantidad de aditivos químicos. Sin embargo, cuando la mayoría de la gente compra su comida no tiene ni idea y realmente no le importa saber de donde viene y cómo se ha producido.

Los que producen la comida que compramos, lógicamente, no se preocupan por quién la comerá y qué problemas de salud les podrá producir, sólo les interesa su bolsillo. Para el ganadero industrial, tú eres un desconocido, y no le importa tu vida. Cuando la gente puede producir comida para las masas desconocidas, yo pienso que eso justifica de alguna forma que se desentiendan de muchas cosas y lleven a cabo esas terribles prácticas que se han convertido en habituales en el mundo de la producción de alimentos: dosis gigantescas de hormonas y medicamentos en los animales, grandes cantidades de piensos de vegetales transgénicos y con tóxicos pesticidas.

Si pudieras ver al animal que vas a comer antes de que llegue al supermercado o a tu mesa, ¿te gustaría comer un pollo que ha vivido su corta vida apretujado en una jaula sucia? ¿Un animal que ha sido mutilado y atormentado, cargado con hormonas y antibióticos, alimentado con granos envueltos en pesticidas que no está diseñado para digerir?

¿O elegirías uno que ha vivido una vida sana, bien alimentada y cuidada, libre para pastar en el campo, para ver el sol y respirar aire fresco? ¿Uno que ha sido alimentado con alimentos que realmente le corresponden y que no le hacen daño?

La decisión es obvia, y donde hemos ido a parar es debido al hábil trabajo que han hecho los negocios agrícolas y ganaderos para ocultarnos a todos lo que realmente ocurre en esas oscuras instalaciones de donde provienen los animales y los productos que van a parar a nuestra mesa.

Todo lo que ves al final es un producto bellamente envasado, con dibujos de vacas pastando alegremente, por ejemplo. En muchos casos, si pudieras ver la realidad de cómo ha sido criado ese animal, no te lo pensarías dos veces y mantendrías alejado ese producto de tu carro de la compra y de tu boca para siempre.

Es Tiempo de Abrir los Ojos

Las granjas industriales nos permiten a la población general no tener que responsabilizarnos lo más mínimo en producir nuestra comida. No hay nadie que pueda ser sujeto a rendir cuentas por producir tanta cantidad de comida basura o por tratar tan cruel e inhumanamente a los animales porque este sistema ha tomado una vida propia.

Respecto a las regulaciones, éstas son a menudo llevadas a cabo "respetando" las prácticas inhumanas y la mala calidad del producto, las sucias condiciones y todo lo que lleva aparejado (residuos, contaminación, etc.). A las operaciones de granjas industriales y a las de agricultura transgénica se les da un montón de libertad, a pesar de los problemas constatados que causan al medio ambiente. En Sustainable Table, escriben:

"Debido a que las granjas industriales son consideradas "agricultura" en lugar de "industria", no están sujetas a la regulación que su escala de producción (y nivel de contaminación) demanda.

Debido a que emplean a poderosos grupos de presión que pueden persuadir a las agencias del gobierno responsables de monitorizar las prácticas de agricultura, a las granjas industriales se les permite libertad para contaminar, para contratar a trabajadores indocumentados (y pagarles ínfimamente), y ubicar sus negocios sin importarles el impacto que causen en las comunidades circundantes."

Con mucho, la vasta mayoría de los alimentos que se venden en tu supermercado local vienen de estas conglomeraciones ganaderas inhumanas y contaminantes. Así que si no quieres apoyarlas, primero tienes que encontrar otro sitio para comprar.

Si todavía estás indeciso, te sugiero que veas el documental Food, Inc. Esta película de 90 minutos, que cuenta con dos de los más prominentes periodistas de investigación en esta industria, Michael Pollan (The Omnivore's Dilemma) y Eric Schlosser (Fast Food Nation) ofrece un refuerzo muy gráfico y sólido de la información presentada en este artículo.

Os animo a estar más al día sobre este asunto para así poder cambiarlo. Si cada uno individualmente se niega a seguir la corriente a este juego sucio y a colaborar por tanto a perpetuarlo, colectivamente podemos tener un profundo impacto si nos enfocamos en alternativas mejores a este sistema decadente.

Consejos para Encontrar Alimentos Verdaderos, Sanos y Criados Humanamente

No es tan difícil comer sano y no tragar toda la basura que nos pretenden vender a un módico precio. Dependiendo de la zona donde vivas, todavía puedes encontrar granjas pequeñas familiares o ecológicas, y comprando en ellas, directamente, puedes ahorrarte bastante dinero que te pueden costar los productos ecológicos que venden en algunos supermercados.

Cuanto más personas nos fijemos el objetivo de comprar sólo productos cuyo origen conozcamos y nos parezca bueno, más rápido la producción industrial de alimentos de baja calidad nutricional será un vergonzoso aspecto minoritario, porque puestos a elegir, la gente elegirá siempre lo mejor. El problema ahora es que la gran mayoría de la población no tiene disponible esa alternativa. Sobretodo en España es una injusticia que en el país de Europa donde existe la mayor producción ecológica sus habitantes no tengan acceso a ella porque se exporta toda a otros países. Esto tiene que cambiar, y los consumidores somos los que tenemos más poder para modificarlo, con nuestro poder de decisión sobre qué compraremos y qué dejaremos de comprar.

Lo más beneficioso, tanto para los consumidores como para los agricultores y ganaderos, es obtener todos los alimentos directamente del lugar de producción con la mínima intervención de intermediarios. Así, los precios sufren menos y se asegura una vida y trabajo dignos a los pequeños productores, los cuales están desapareciendo en detrimento de nuestra salud y del medio ambiente, ya que como hemos visto, son las grandes explotaciones las que no son sostenibles ni beneficiosas para todos en general.

En Internet hay muchos portales-buscadores en los que los pequeños productores de alimentos ofrecen directamente sus productos al consumidor. Muchas veces los precios son muy competitivos porque no hay intermediarios y se pueden encontrar muchos productos naturales y ecológicos. Uno de ellos es Agroterra.com.