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Categoría: Consejos para una vida más sana y sostenible

21 Enero 2011

Una vivienda sana

Publicado por Miguel Jara el 20 de enero de 2011

Las navidades pasadas presencié un regalo muy original. Escribo presencié porque el regalo en cuestión era para verlo. Una pareja amiga cuyo hijo tiene cerca de dos años quería ir poniéndole al niño un cuarto propio en la vivienda. Pero antes habían pensado realizar un estudio técnico de emisiones electromagnéticas para asegurarse que el sitio, el cuarto, era sano. Unas antenas de telecomunicaciones situadas en un cerro que está a unos 200 metros en línea recta de la casa y cuyas radiaciones entrarían por el futuro cuarto del niño les hacían sospechar y querían asegurarse. Total que me invitaron a presenciar el trabajo de Alberto Cela Criado, el especialista en riesgos provocados por radiaciones electromagnéticas y experto en electrosensibilidad que han contratado .

La mañana fue muy curiosa. Es interesante observar cómo trabaja uno de estos ingenieros con su maletín lleno de aparatos de medición. La vivienda de estos amigos, situada en un piso de unos cien metros cuadrados en una de las mayores poblaciones de la Sierra de Guadarrama (Madrid) resultó estar sana pero aun siendo un espacio que destacaba por sus bajos niveles de emsiones electromagnéticastenía algunos "puntos negros" que me llamaron la atención. Y me la llamaron no por lo extraño del asunto sino todo lo contrario, porque cualquier persona puede pasar por lo mismo con facilidad. Por ejemplo, se midieron altos niveles de radiación en la cama del dormitorio principal. En concreto, un 60% por encima del límite recomendable (100 microvatios por metro cuadrado, según el Informe BioIniciativa, para interiores) es decir, 570 µW/m2 procedentes de un teléfono DECT (los inalámbricos que funcionan mediante microondas como si fueran móviles) cuya base se comprobó que procedía del piso del vecino de abajo. En caso de que el vecino no cambie de teléfono (a un modelo Eco-DECT o uno por cables)  sería necesario apantallar el suelo por debajo de la cama con una malla metálica o una capa de pintura protectora de altas frecuencias.

Por otra parte se detectaron campos eléctricos asociados a los cables que recorren ambos lados de la pared del cabecero de la cama con entre 110 y 240 voltios por metro (siendo recomendable no sobrepasar los 10 V/m). Para corregirlo se propuso condenar los cables desde los puntos de luz/corriente más alejados de dicha pared. Se recomendó asimismo condenar los cables de la pared para la futura ubicación del cabecero de la cama del hijo (con orientación hacia el norte) pues aunque no emitían mucho mejor curarse en salud.

En la habitación del ordenador se detectaron campos magnéticos de 30 a 200 nanoteslas (siendo lo recomendable lo más próximo a cero, y nunca por encima de 100 nT.) a la altura del taclado debido a un altavoz situado detrás de la pantalla. Se recomendó situar el mismo a una distancia de al menos un metro y separar los piés en la medida de lo posible de la CPU (la "caja" del ordenador). Además, se detectaron emisiones en el router Wifi (150 microvatios por metro cuadrado) a pesar de estar conectado por cable, quedando pendiente su completa anulación por software.

En la cocina, vimos como la caldera de gas que se utiliza para calentar el agua, aparentemente inofensiva, escondía un potente transformador en su interior, que por su ubicación puede emitir cerca de 5.000 nanoteslas respecto de la cabeza de la persona que está fregando justo delante del mismo. Sería recomendable alejarse del aparato en la medida de lo posible (baja de 100 nT. a partir de 40 centímetros).

Se detectaron altos niveles de electricidad estática (5.000 voltios) en la superficie del cogín que más usa uno de los gatos de la casa para descansar. Se recomendó ponerle por encima una funda de algodón para ayudar a disipar el exceso de carga.

Valores de radiactividad de 140 milirems por año en toda la casa, excepto el baño de invitados con baldosas amarillas en las paredes que tiene 200 (siendo lo recomendable no más de 500 mRem/año según la OMS). Para evitar pequeñas concentraciones de gas radón en el interior del mismo (un gas radiactivo producido por la descomposición del granito, muy abundante en la zona donde está situada la vivienda), se debe dejar siempre que sea posible la ventana del baño abierta.

No se detectaron alteraciones geopatógenas peligrosas cerca de los lugares de permanencia habituales.

12 Agosto 2010

Publicado por Dr. Mercola. 7/08/2010. Traducido por Vidasostenible.

Un estudio ha encontrado una relación potencial entre el uso de los productos de limpieza del hogar y los ambientadores con el cáncer de mama.

Cuando alrededor de 800 mujeres (400 con cáncer de mama y 400 sin cáncer) fueron preguntadas por los productos de limpieza que usaban, los investigadores encontraron una conexión posible.

El riesgo de cáncer de mama era mayor entre las mujeres que más usaban productos de limpieza y ambientadores, su riesgo era el doble del de aquéllas cuyo uso de productos de limpieza era bajo.

Según el Columbus Dispatch:

"La conexión fue hecha mayormente con los limpiadores de moho y los ambientadores. Los limpiadores de superficies y de hornos no estaban asociados con un riesgo mayor. Las sustancias químicas peligrosas son, entre otras, los almizcles sintéticos, los ftalatos, 1,4-dichlorobenzene, terpenes, benzene y styrene y algunos agentes antimicrobianos."

Fuentes:

The Columbus Dispatch July 20, 2010

Environmental Health July 20, 2010; 9(1):40

Comentarios del Dr. Mercola:

Limpias tu casa para mantenerla pura y libre de suciedad, pero si estás usando los limpiadores de hogar convencionales del mercado, lo que estás haciendo realmente es contaminar e impregnar toda tu casa con sustancias químicas potencialmente muy tóxicas.

En este último estudio que implicó a cerca de 800 mujeres, aquellas que afirmaban usar mayores cantidades de productos de limpieza y ambientadores, tenían el doble de riesgo de desarrollar cáncer de mama comparadas con aquellas que afirmaban tener un uso más bajo de ellos.

Aunque es muy difícil demostrar que la exposición de una persona a los productos de limpieza a lo largo de 10, 20 o 30 años es lo que le causó cáncer, es un hecho bien conocido que las sustancias químicas ampliamente y comúnmente usadas en los productos de limpieza causan, de hecho, cáncer, además de otros serios efectos en la salud como alergias, asma, problemas reproductivos y problemas de desarrollo en niños.

¿Qué tipos de sustancias químicas tóxicas abundan en los productos de limpieza y pueden estar poniendo en riesgo tu salud?

Toxinas Comunes en los Productos de Limpieza y Ambientadores

El jefe de investigación del estudio anterior encontró la mayor correlación con el cáncer de mama con los limpiadores de moho y con los ambientadores. Entre las sustancias químicas más peligrosas, estaban:

  • Los almizcles sintéticos (synthetic musks: efectos en el cuerpo humano (en inglés)): Ampliamente usados en detergentes, suavizantes de la ropa y ambientadores (junto con perfume), han sido encontrados en 36 de 52 personas analizadas por los estudios del Environmental Working Group (EWG) y del Commonweal. Estos compuestos se han encontrado también en la leche materna de madres estadounidenses, lo que ha hecho surgir dudas sobre su seguridad. Los almizcles sintéticos son sospechosos de ser disruptores endocrinos, y al menos uno de ellos, el tonalide, evitaba en un estudio con animales que las células bloquearan la entrada de toxinas.
  • Ftalatos: Los efectos de los ftalatos en el sistema endocrino, particularmente durante el embarazo, la lactancia y la infancia, son muy preocupantes. Por ejemplo, estudios con animales y ciertos ftalatos han mostrado que estas sustancias pueden causar:

-              Daños reproductivos o en el desarrollo.

-              Daños en órganos.

-              Supresión del sistema inmune.

-              Disrupción endocrina.

-              Cáncer.

Los ftalatos (phtalates) son usados ampliamente en los productos de limpieza, los ambientadores y los plásticos.

  • 1,4-dichlorobenzene: Se encuentra en los ambientadores, los limpiadores para el baño y en otros productos de limpieza. Está presente en la sangre de prácticamente casi todos los estadounidenses, según los estudios que se han realizado. [De lo que podemos extrapolar, ya que también todos los europeos usan productos de limpieza, que esta sustancia seguramente también presente en la sangre de casi todos los europeos]. Además de haber sido relacionada con daño pulmonar, esta sustancia también es conocida por causar toxicidad a los órganos y a los sistemas del cuerpo humano.
  • Terpenes: Comúnmente usado en los productos de limpieza del hogar con perfumes de pino, limón o naranja, el terpenes reacciona con el ozono del aire produciendo sustancias tóxicas similares al formaldehído, un agente cancerígeno conocido.
  • Benzene o Benceno: También muy común como agente de limpieza, el benceno es un conocido agente cancerígeno para el cuerpo humano y ha sido relacionado con un aumento del riesgo de leucemia y otras enfermedades de la sangre, además de ser tóxico para los órganos y los sistemas del cuerpo humano.
  • Styrene: Relacionado con el cáncer, con defectos de nacimiento o del desarrollo, con toxicidad para los órganos y los sistemas del cuerpo humano, y con problemas de reproducción y fertilidad, ésta es otra de las sustancias encontradas en "demasiados" productos de limpieza.

Otros compuestos químicos muy peligrosos que merodean en tu armario de productos de limpieza son:

  • Phenol: Un común ingrediente principal en los detergentes para la ropa de todas las marcas. También se puede encontrar en los líquidos para enjuagues bucales. El phenol es tóxico y la gente que es hipersensible puede experimentar efectos secundarios graves a niveles muy bajos. Los estudios han relacionado al phenol con:

-              Daño a los sistemas respiratorio y circulatorio.

-              Daño cardiaco.

-              Problemas respiratorios.

-              Daño al hígado, riñones y ojos.

  • Nonylphenol ethoxylates (NPEs): Un ingrediente común en los detergentes para la ropa y en los limpiadores multiusos, está prohibido en Europa [pero no confiéis en que todas las marcas respetarán esta prohibición], y es conocido como un poderoso disruptor endocrino. Se piensa ya que es la causa de que los peces machos se transformen en hembras en los canales de agua subterránea por todo el mundo.
  • Formaldehído: Se encuentra en los desodorantes de todo tipo. Es un agente cancerígeno sospechoso.
  • Solventes del petróleo: Se encuentran en productos para la limpieza del suelo. Pueden dañar las membranas mucosas.
  • Butyl cellosolve: Se encuentra en muchos limpiadores multiusos y de cristales. Puede dañar los riñones, la médula ósea, el hígado y el sistema nervioso.
  • Triclosan: Es el ingrediente activo de la mayoría de los productos antibacterianos (jabones, geles, cremas, etc.). No sólo mata a la bacteria, se ha demostrado que también mata a las células humanas.

En el caso de los productos de limpieza, leer sus etiquetas no es suficiente

Yo siempre soy partidario de leer las etiquetas de los alimentos y de los productos de higiene personal que se compran. Pero en el caso de los productos de limpieza del hogar, incluso leer meticulosamente cada etiqueta no te servirá de mucho. ¿Por qué?

Muchas de las más peligrosas sustancias químicas no están listadas en la etiqueta. Los fabricantes han presionado a los gobiernos a su favor para que les eximan de este requisito y puedan así omitir cualquier ingrediente que sea considerado una fórmula secreta, y muchos de estos ingredientes secretos son tóxicos y agentes cancerígenos.

Los productos de limpieza, junto con los productos de higiene personal y los cosméticos, son todavía un mercado con bastante poca regulación y control. A los fabricantes de los productos de limpieza de cualquier tipo, incluso a aquellos que afirman ser "verdes", no se les requiere por ley dar a conocer todos los ingredientes que utilizan en las etiquetas de los productos.

Así que aunque es mejor leer las etiquetas que no hacerlo, ten en cuenta que si un ingrediente determinado que sabes que es tóxico no aparece listado en los ingredientes, ¡eso no significa necesariamente que ese ingrediente no esté en el producto!

Usar Productos de Limpieza Naturales para el Hogar está arriba de mi lista de estrategias para prevenir el cáncer

Muchos estudios están empezando a sugerir el papel tan importante que juegan las sustancias químicas ambientales en nuestra salud a largo plazo.

En 2009, 1,5 millones de americanos fueron diagnosticados con cáncer, y un informe del President's Cancer Panel sugiere que el porcentaje de estos casos que fueron causados directamente por factores "medioambientales" no ha sido apenas tenido en cuenta.

Por eso mi lista de estrategias para la prevención del cáncer siempre ha incluido reducir la exposición a toxinas medioambientales en la medida de lo posible, como pesticidas, productos de limpieza del hogar y ambientadores sintéticos.

Afortunadamente, aunque mucha gente no lo sepa aún, esta tarea es muy fácil de lograr porque podemos sustituir TODOS los productos de limpieza tóxicos por sustancias naturales, y muy baratas:

-              Para limpiar cualquier superficie, la mayoría de las veces una bayeta o trapo mojado con agua solamente será suficiente.

Sin embargo, cuando esa superficie está muy sucia y el agua sola no consigue eliminar toda la suciedad, añadiéndole al agua un poco de jabón natural, o una gota de lavavajillas común, se conseguirá limpiar perfectamente de todo, desde cristales (evitando los tóxicos limpiacristales convencionales), hasta muebles de madera, todo tipo de superficies, etc.

Un trapo o una bayeta húmeda y un trapo de algodon para secar es lo único que necesitas para limpiar la mayoría de las superficies de tu hogar. Nos evitamos así una miríada de productos de limpieza que no harán nada más que contaminar nuestro hogar y a las personas que viven en él.

-              Los fabricantes están deseosos de venderte un cóctel tóxico de ingredientes químicos para cada superficie diferente del hogar, diciéndote que un producto vale para determinadas superficies y no para otras. Así, al final tienes que comprar muchísimos productos: uno para los cristales, otro para los muebles de madera, otro para los muebles de la cocina, otro para los muebles del baño, otro para las sillas, otro para el coche, etc, etc.

Así se aseguran unas ventas impresionantes porque creando mil productos diferentes uno para cada cosa, le hacen creer a uno que es así como debe ser, que cada cosa debe limpiarse con un producto diferente porque si no no se podrá limpiar bien.

Esta tendencia es espantosa, porque produce una vasta contaminación creciente en el medio ambiente al liberar esos productos en él a través de su uso diario en millones de hogares.

Los productos de limpieza son tóxicos, pero más tóxico aún es el hecho de que nos han hecho creer que debemos limpiar TODO en nuestra casa con algún producto químico de los que ellos venden, dándonos a entender la idea de que si no lo hacemos así no estará realmente limpio.

En nuestra sociedad, nos han grabado en la mente la idea de que para que una cosa esté realmente limpia, hay que rociarla con sustancias super tóxicas y cancerígenas, y que esa es la única forma de limpiar las cosas. Hasta esa triste creencia nos han llevado, y lo peor es que la gente no prueba a limpiar sin tanta toxicidad.

La gente en general no se plantea el hecho de que para que las cosas se limpien, muchas veces con agua sola es suficiente, y no es necesario contaminar tu hogar y tu familia con tantos productos químicos, los cuales cada uno de ellos contienen un ejército de miles de sustancias químicas venenosas.

Por esto, no debe sorprender que el porcentaje de la población que sufre alergias cada vez aumente más, además de muchas otras enfermedades, como el cáncer, el asma y otras nuevas como la Sensibilidad Química Múltiple (SQM) y la fibromialgia.

-              Otro limpiador natural multiusos que funciona muy bien para los muebles de la cocina y para el baño y que es un desinfectante no tóxico es vinagre con un 3% de peróxido de hidrógeno (agua oxigenada). Esta mezcla la introduces con un poco de agua en una botella de plástico vacía con spray para rociar, y ya tienes tu limpiador personalizado del hogar no tóxico.

-              Usar bicarbonato sódico mezclado con vinagre para limpiar fregaderos o bañeras. Para limpiar el suelo del baño o de la cocina, echa en el agua bicarbonato sódico y unas gotas de aceite de lavanda o aceite de té natural (que tienen propiedades antibacterianas). En lugar de eso, también se puede añadir al agua para fregar el suelo una o dos gotas del lavavajillas que utilices para fregar los platos, pero esto en realidad sólo será necesario para suelos bastante sucios, para suelos normales con agua sola o con agua con un poco de vinagre, bastará.

-              El vinagre puede usarse para limpiar casi todo en la casa. Prueba a mezclarlo con jabón natural líquido, para limpiar suelos, ventanas, el baño y la cocina. Puede incluso ser usado como suavizante natural de la ropa.

-              El peróxido de hidrógeno, comúnmente conocido como "agua oxigenada", es más seguro de usar que la lejía para desinfectar cualquier cosa y para blanquear.

-              El vodka es un desinfectante que puede quitar las manchas de vino tinto, puede matar avispas y abejas y puede limpiar tapicerías (simplemente rociándolo en los tejidos).

-              En cuanto a los ambientadores, si no puedes pasar sin ellos, aunque la mejor acción para evitar los malos olores es ventilar tu hogar a menudo, puedes usar también la otra opción natural no tóxica que son los aceites esenciales terapéuticos. Pero recuerda que los aceites esenciales no son lo mismo que los aceites de fragancia. Los aceites de fragancia que se pueden encontrar en muchos comercios han sido creados artificialmente y contienen bastantes sustancias químicas sintéticas y tóxicas. Por eso, tienes que asegurarte de que compras un aceite esencial 100% natural. Poniendo unas pocas gotas en un difusor, o mezclado con agua y rociado en tapicerías o tejidos, es una forma agradable y segura de perfumar tu hogar de forma natural. También puedes perfumar tu ropa con aceites esenciales al lavarla, en vez de utilizar los detergentes sintéticos, que están cargados de miles sustancias químicas muchas de ellas muy tóxicas.

-              Para lavar tu ropa de una forma natural debes dejar de lado los detergentes convencionales y pasarte a los naturales. Para mí, el mejor detergente natural son las "nueces de lavado". Es una planta que crece en Asia, cuyo fruto posee mucho jabón natural en sí mismo, y deja la ropa limpísima y más blanca que muchos detergentes. Son realmente muy baratas, más baratas que cualquier detergente convencional, porque las mismas nueces se pueden utilizar varias veces, en bastantes lavados, y además su precio no es nada elevado. Animo a todo el mundo que quiera dejar de lado los productos de limpieza artificiales que prueben estas nueces de lavado lo primero de todo, se sorprenderán mucho como yo me sorprendí de que algo natural pueda limpiar mejor que muchos productos artificiales ¡Además, dejan la ropa tan suave que no se necesita suavizante! Puedes encontrar más información sobre las nueces y dónde comprarlas simplemente buscando "nueces de lavado" en Google.

6 Agosto 2010

Los suplementos alimenticios están ocupando una posición cada vez más prominente en la alimentación de millones de personas. Aunque muchos sostendrán que si se tiene una alimentación equilibrada los suplementos no serían en ningún caso necesarios, si se analizan detenidamente los nutrientes que poseen los alimentos que están a la disposición del consumidor de hoy en día, se puede ver cómo las carencias de nutrientes son posibles aún incluso siguiendo lo que nos dicen que es una alimentación equilibrada, es decir, una alimentación variada, que contenga todos los grupos alimenticios en proporciones adecuadas.

El motivo debemos verlo en que los alimentos que se venden actualmente, por numerosos razones, escasean o carecen totalmente de nutrientes, los cuales son los ladrillos que utiliza nuestro cuerpo para construirse, repararse a sí mismo, funcionar y en definitiva llevar a cabo todas las funciones que posibilitan que estemos vivos. Visto de esta forma, y sabiendo la realidad de lo que tenemos en nuestra mesa, los suplementos alimenticios no sólo serían una opción ventajosa, sino que también serían necesarios, ya que no podemos obtener todos los nutrientes que necesitamos y en las cantidades adecuadas, de los alimentos que venden generalmente en el momento presente. Pero veremos que con los suplementos alimenticios debemos detenernos también a examinarlos, porque no son toda la panacea que dicen ser, y tampoco pueden proporcionarnos mucha nutrición.

Los alimentos que venden están desprovistos de nutrientes o éstos escasean en ellos debido a las siguientes razones:

Muchas frutas y verduras están desprovistas de minerales y de vitaminas debido a los métodos de producción agraria convencional no ecológica, que empobrecen el suelo, y sólo renuevan tres minerales principalmente: nitrógeno, fósforo y potasio.

El problema es que el suelo requiere alrededor de 52 minerales diferentes. Así que ¿dónde están el calcio, el magnesio, el manganeso, el zinc, el hierro, el cobre y todos los demás minerales? No están, simplemente. Los cultivos los agotan, y al no ser repuestos por los abonos convencionales, el suelo se queda sin ellos. Y entonces es cuando, debido a esto, vienen las plagas, las enfermedades de las plantas, y los agricultores naturalmente necesitarán pesticidas para combatirlas. Por tanto tenemos unos alimentos vacíos de nutrientes y al mismo tiempo llenos de pesticidas. ¿Cómo puede ser que nuestro cuerpo funcione bien metiéndole veneno y no metiéndole nutrientes para poder combatir al menos ese veneno y sacarlo del cuerpo? Por tanto, tenemos la sociedad plagada de enfermedades degenerativas que tenemos. Y no sólo eso, el aumento de peso, la obesidad, son consecuencia directa de la alimentación vacía de nutrientes, y no de que a la gente le gusten mucho las grasas y los azúcares. La razón es que cuando una persona come, y lo que come carece de los nutrientes que su cuerpo necesita, lo que ocurre es que no se saciará y su cuerpo le pedirá que coma otra cosa, porque la carencia de nutrientes todavía está ahí. Por tanto, esa persona siente más hambre y tiene que comer más, pero si come de lo mismo, es decir, alimentos que carecen de nutrientes necesarios, como vitaminas, minerales, etc, su cuerpo volverá a sentir hambre, porque las necesidades de nutrientes no se han cubierto.

De esa forma, ahí tenemos a las personas con exceso de peso o a los obesos, que comen mucho, porque su cuerpo se lo pide (necesita nutrientes), pero que al comer calorías "vacías de nutrientes", no pueden parar de comer, porque su cuerpo nunca se sacia, al no obtener las vitaminas y otros nutrientes necesarios de los alimentos que consumen. Engordan y engordan hasta que no se pueden mover. Pero en una sociedad donde hubiera alimentos como deben ser, naturales y cargados de nutrientes, no habría obesos. Todos serían delgados y al mismo tiempo no tendrían ninguna carencia de ningún nutriente.

Los obesos no es que no les gusten las frutas y las verduras. Es que no les "sacian", y por eso se pasan a alimentos que les sacian más, o por lo menos que les quitan el hambre momentáneamente. Esta gente tiene este problema porque no han conocido los alimentos "densos en nutrientes", que hoy en día no son fáciles de encontrar por otra parte. Estos alimentos son:

  • La mantequilla procedente de vacas criadas en pasto (ecológica o de denominación de origen en pasto)
  • Las carnes y órganos (hígado, corazón, sesos, riñones, etc.) de animales criados en pasto.
  • El pescado salvaje (no el de acuicultura), y especialmente, los huevos de pescado, el marisco en general, y el aceite de hígado de bacalao.
  • La leche cruda y el yogur y el queso artesanales procedentes de vacas, de cabras o de ovejas en pasto.
  • Los cereales enteros (integrales) ecológicos, pero preparados adecuadamente (fermentados, levados o germinados).
  • Las frutas y verduras ecológicas, especialmente el plátano (rico en minerales).
  • Los huevos ecológicos.

La mantequilla comercial no ecológica, por ejemplo, no contiene todas las vitaminas y nutrientes que tiene una mantequilla procedente de vacas alimentadas en pasto. La leche de vacas confinadas no tiene apenas vitamina A y D y escasea en otros nutrientes también. Por ello, la mantequilla comercial es blanca y, si es amarilla, es que la han coloreado con un colorante artificial. Esto es así porque el color amarillo en la mantequilla es el resultado de la alimentación de las vacas con hierba verde, que las vacas confinadas no han probado, ya que son alimentadas principalmente con cereales.

La leche comercial a la que se le añaden vitamina D o A o calcio, no posee los mismos beneficios que una leche natural ecológica sin pasteurizar que posee estos nutrientes en su estado natural y activo. La razón es que las vitaminas añadidas a las leches comerciales son vitaminas sintéticas, creadas en laboratorio, que no tienen los mismos efectos que las naturales en nuestro organismo, sino que pueden tener hasta efectos adversos. Por ejemplo, se ha comprado cómo la vitamina D sintética puede causar la calcificación de tejidos blandos del organismo, en vez de los huesos. También ha habido estudios que han mostrado que la Vitamina A sintética tiene un nivel de toxicidad muy alto. Por ello es por lo que no se aconseja a las embarazadas tomar alimentos ricos en vitamina A, tales como el hígado. Pero esto es una falacia y un insulto grave a las cruciales necesidades de vitamina A para el desarrollo del feto, ya que la vitamina A almacenada en el organismo se agota casi totalmente en el embarazo y es necesario reponerla a lo largo de él. Pues bien, estos pseudomédicos nos aconsejan no tomar alimentos que contengan esta vitamina en su estado natural, que no puede causar daño ni toxicidad al organismo, sólo porque se hizo un estudio que mostró que la vitamina A sintética, en pastillas, creada en un laboratorio y que no tiene nada que ver con la natural que se encuentra en los alimentos, causó toxicidad a mujeres embarazadas. Por lo tanto, como veis, es mejor en muchos casos hacer caso a la sabiduría de la abuela sobre la alimentación que a muchos médicos y recomendaciones de alimentación que van saliendo.

Por tanto, una leche con vitaminas sintéticas A y D añadidas y con calcio añadido, no garantiza que el calcio lo absorberán tus huesos, porque como hemos visto la vitamina D sintética no actúa en tu cuerpo de la misma forma que la vitamina D genuina natural en tu cuerpo. Y además, el compuesto inorgánico de calcio que se le añade supuestamente a la leche no es el mismo que el compuesto de calcio orgánico natural de la leche. Unos estudios realizados hace bastantes años, cuando se introdujo en el gran mercado la leche pasteurizada, demostraron que el calcio de la leche era correctamente asimilado sólo cuando la leche estaba sin pasteurizar. ¿Por qué? La leche cruda contiene enzimas que, además de las vitaminas, contribuyen a que el calcio sea asimilado por nuestro organismo. Por todo ello, las personas mayores, por favor que no se crean la panacea de que la leche con vitaminas A y D y calcio añadido previene la osteoporosis. Es, simplemente, basura con química inasimilable añadida.

El hierro es un mineral muy importante cuya ausencia puede causarnos agotamiento y anemia. Es muy fácil que las personas vegetarianas u ovo-lácteo-vegetarianas tengan carencia de él. El hierro que mejor puede ser metabolizado y asimilado adecuadamente y en las cantidades necesarias por el cuerpo humano es el "heme-iron", es decir, el hierro de origen animal, mientras que el "non-heme iron", o el hierro de origen vegetal, no posee las características que lo hacen tan asimilable y aprovechable para nuestro organismo. El mito de que las lentejas pueden proporcionarnos mucho hierro es sólo eso, un mito, porque aunque es verdad que las lentejas contienen hierro, este tipo de hierro es difícil de asimilar y metabolizar por nuestro organismo. Sin embargo, si uno se come un simple filete de hígado, o un filete de ternera, está obteniendo más hierro y de mejor calidad que si se comiera 25 platos de lentejas.

Por tanto, una persona que sufre una deficiencia de hierro (anemia) si no incluye carne es su dieta por ser vegetariano, lógicamente su médico le diría que debería recurrir a los suplementos para obtener el hierro que necesita. Pero sobre los suplementos, la Weston A. Price Foundation nos advierte: "Las acumulaciones tóxicas de hierro en el organismo no proceden de comer carne, que es rica en la forma totalmente aprovechable y absorbible de hierro conocida como "heme iron", sino que proceden del hierro "non-heme" que se encuentra en las harinas, cereales, productos de soja y otros productos comerciales enriquecidos con hierro, además de en todos los suplementos vitamínicos y minerales. Nuestro cuerpo utiliza pobremente la forma de hierro sintética, inorgánica, la "non-heme iron" de estos productos, que se acumula en el organismo contribuyendo a numerosas enfermedades. Los hombres comienzan a acumular las formas de hierro non-heme poco después de la pubertad, mientras que las mujeres raramente lo empiezan a acumular hasta que dejan de menstruar." (En Plants Bite Back)

Además, hay que tener en cuenta que los suplementos alimenticios son en realidad sólo eso, "suplementos" lo que significa que si no van acompañados de una dieta equilibrada, no valen para nada. De hecho, los fabrican con eso en mente, ya que no importa si no proporcionan las cantidades suficientes y necesarias de nutrientes diarios.

Como dije antes, los suplementos serían una buena idea si lo único con lo que contáramos fueran alimentos desprovistos de nutrientes. Pero, ¿sería una buena idea obtener nuestros nutrientes directamente de un laboratorio? ¿Nadie se ha parado a pensar esto? Los suplementos multivitamínicos o minerales, todos ellos salen de los laboratorios, ¿podemos estar seguros que nos proporcionarán la misma nutrición que un alimento donde estos nutrientes se encuentran en su estado natural? Claramente, no. Nuestro cuerpo está diseñado para obtener los nutrientes (vitaminas, minerales, proteínas, etc.) de los alimentos, no de unas pastillas.

Las vitaminas, en su estado natural, no constan de un único compuesto químico sino que son, en realidad, varios compuestos químicos actuando sinergéticamente unos con otros por medio de enzimas vivas que sólo se encuentran en los alimentos no alterados, es decir, no calentados o procesados. Por esto es por lo que muchas vitaminas se dice que desaparecen o se destruyen con el calor o con otras alteraciones.

Las vitaminas de laboratorio, es decir, las vitaminas sintéticas que se encuentran en los suplementos multivitamínicos y que son añadidas a una miríada de productos alimenticios procesados, son creadas "imitando" a la vitamina natural, pero lo imitado nunca puede ser igual a lo original. Por tanto, las crean a partir de algunos compuestos de la vitamina natural, pero no los incluyen todos, porque les es imposible imitar a la perfección a la naturaleza, y además carecen de las enzimas que constituyen la "fuerza" nutritiva de los alimentos vivos.

De este modo, crean sus versiones sintéticas de las vitaminas que se encuentran en la naturaleza, que, lógicamente, no son las mismas que la propia vitamina natural. A no ser que sean extractos vegetales con concentración de determinadas vitaminas, lo cual es un hecho inseguro porque muchas vitaminas son destruidas por los procesos industriales, serán vitaminas de laboratorio que poco tienen que ver con las naturales. Si uno quiere con seguridad tener determinadas vitaminas en su cuerpo, que se coma un alimento natural, vivo, como una fruta o una verdura, sin cocinar, y obtendrá una determinada cantidad de vitaminas y minerales según el modo de producción de tal alimento. Ésa es la única forma de obtener las verdaderas vitaminas, no comprando leche, cereales, galletas, yogures o chicles con vitaminas añadidas. Eso es caer en las redes del gran negocio de desnaturalización de nuestros alimentos.

Cada vez más la población está más estresada, más agotada, cae en más enfermedades de todo tipo, engorda más (el porcentaje de sobrepeso aumenta dramáticamente en todas las edades), está más débil en todos los aspectos, y todo esto es fácilmente explicable si se mira a los simples productos, vacíos de nutrientes, en definitiva calorías "vacías", que constituyen su alimentación:

  • La harina blanca refinada y todos los productos derivados de ella: La "reina" de la alimentación occidental gracias a la pirámide institucionalizada de Keys, quien se enamoró de la pasta "simple" italiana. La pasta blanca y el pan blanco, los alimentos más "vacíos de nutrientes" (son las "calorías vacías" por excelencia), junto con el azúcar blanco, son los reyes de la alimentación occidental actual. Ahora bien, ¿quién da más para promover los problemas cardiovasculares, la obesidad y el cáncer? Nadie. El cáncer es azuzado por los hidratos de carbono simples porque éstos son el alimento de las células cancerosas. La obesidad con los hidratos de carbono simples se ve claramente la relación. Y los problemas cardiovasculares, aunque tienen más causas, ésta es una de ellas, porque los triglicéridos contribuyen a ellos. Añadimos a todo esto la sustitución de alimentos "densos en nutrientes" por éstos "vacíos en nutrientes" y como resultado tenemos la "malnutrición crónica" que plaga nuestra sociedad, con deficiencias de nutrientes que les hacen caer en el sobrepeso. La próxima vez que quieras prepararle un plato de pasta a tus hijos, párate y pregúntate: ¿Les estoy dando en realidad una alimentación nutritiva con esto?
  • Los azúcares simples. Habitan en todo tipo de productos alimenticios comerciales, desde los productos para el desayuno (cereales, galletas, preparados de cacao, etc.) hasta todo tipo de salsas, conservas, bebidas, zumos, e incluso determinados panes. Lo mejor es sacar todos los azúcares simples, que pueden aparecer bajo múltiples nombres: glucosa, fructosa, sacarosa, lactosa, azúcar, etc., de nuestra dieta, ya que contienen sólo "calorías vacías" y ningún tipo de aporte nutricional, suben el azúcar en la sangre, ocasionando altibajos en el metabolismo, y fomentan la acumulación de grasa. Además aumentan el hambre debido a las variaciones repentinas de azúcar en sangre que ocasionan. O sea, que no sólo no proporcionan ningún nutriente o beneficio a nuestro cuerpo, sino que además lo perjudican. Se acumulan en forma de grasa rápidamente, y causan más hambre ya que nuestro cuerpo tiene que bajar el azúcar en sangre tras consumirlos y esto nos causa un hambre muy intensa y repentina, y por tanto nos empuja a consumir más azúcares, esto es, a engordar más. Pero una nota para los menos avispados: Sustituir los productos con azúcares por variedades sin azúcar pero con edulcorantes, no es muy sano, y de esto ya hemos hablado mucho en este blog. Pero allá cada uno que haga lo que quiera con su cerebro.
  • Las frutas y verduras vacías de nutrientes y ricas en pesticidas. Ya hemos hablado de ellas más arriba.
  • Las carnes, huevos y productos lácteos procedentes de animales confinados en granjas industriales y alimentados con piensos de ínfima calidad, transgénicos y que no constituyen su alimentación natural. Mencionar que todo lo de origen animal "no ecológico" proviene de tales granjas industriales salvo muy poquísimas excepciones, y que los alimentos como resultado de tales operaciones industriales con animales dejan mucho que desear nutricionalmente, como hemos comprobado al comparar la leche de vacas confinadas vs. la leche de vacas en pasto. Lo mismo ocurre con la carne. La grasa de la carne de animales en pasto es mucho más sana que la de los animales confinados, porque contiene grasas Omega 3, ácido linoleico conjugado (CLA), que es anticancerígeno, y grasas saturadas con altos niveles de vitaminas A y D. Éstos son los alimentos "densos en nutrientes" por excelencia, los alimentos procedentes de animales en pasto, y a los que la mayoría de la población por desgracia no tiene acceso hoy en día.
  • En general, todos los productos alimenticios procesados industrialmente que pueblan las estanterías de los supermercados hoy en día: productos preparados tales como salsas, platos preparados, precocinados, conservas de todo tipo (pescado, verduras, etc.), margarinas, yogures y quesos industriales, leche esterilizada o pasteurizada, cereales procesados, etcétera,

Lo que necesitamos es que vuelva al mundo la alimentación simple, natural, sin publicidad, sin millones de tipos diferentes de envases, preparaciones, e ingredientes químicos impronunciables. En un mundo donde todos tuviéramos acceso a los alimentos simples de toda la vida pero con calidad, no habría carencias de ningún nutriente, ni tampoco obesidad, ni tampoco las huestes de miles de enfermedades de las que sufre la población actualmente, a causa simplemente de una deficiencia de nutrientes.

Muchas veces, cuando un paciente tiene una deficiencia de algún nutriente, pongamos por caso, hierro, o calcio, que son dos deficiencias comunes, no es suficiente con prescribirle las pastillas que contengan estos minerales. A menudo ocurre que esa persona es deficiente en esos minerales porque su cuerpo tiene un problema en asimilarlos. Por tanto, suplementándolos no va a ser de gran ayuda para solucionar su problema si su cuerpo no podrá asimilar de todas formas esos minerales. Muchas cantidades de ellos puede que hagan algo, pero tal y como están ahora las recomendaciones oficiales de nutrientes, los niveles tan bajos en los que están establecidas, es difícil que según los niveles terapéuticos o los niveles que figuran en los suplementos una persona consiga librarse de su deficiencia.

Una vez más, la solución está en una vuelta a los alimentos naturales. Éstos sí contienen, si están producidos de una forma natural, niveles altos y completamente asimilables de todos los nutrientes que harían desaparecer cualquier deficiencia que se les pusiera en el camino. Pero estos alimentos, desgraciadamente, cada vez están más lejos del alcance del común de los mortales. Los supermercados con su suministro inacabable de una siempre nueva variedad de preparaciones y pociones artificiales sensacionalistas, siempre atraen a todos aquellos que les gusta lo nuevo, lo industrial, lo moderno, sin saber que justo es en eso donde escasea lo que verdaderamente alimenta, y que en lo simple, en lo no procesado y en lo de toda la vida, es donde se encuentra todo lo que necesitamos para vivir sanos, felices y para librarnos de las enfermedades.

19 Julio 2010

La industria farmacéutica no cura, sino que enferma más a la población

Vamos a explicar por qué es cierto el título de este artículo. Muchos pensarán que es exagerado, pero una vez que lo lean se darán cuenta de que no está nada lejos de la verdad.

Echemos una ojeada a los problemas de salud que plagan nuestra sociedad, y que se ceban más con las personas mayores: problemas de tensión, problemas de azúcar o diabetes, colesterol, cáncer, enfermedades cardiovasculares, anemia, problemas digestivos, problemas musculares o de los huesos (osteoporosis), depresiones, ansiedad, etc...

Si nos concentramos en las causas de estos problemas vemos que están relacionadas con la alimentación, prácticamente todas las enfermedades que hemos nombrado lo están, excepto una, el cáncer, que puede tener causas variadas a parte de la alimentación, pero que no se excluye que ésta sea un contribuyente.

Aquí, debo añadir, que, aunque esto no lo sabe el público general y no es reconocido por los médicos, estas enfermedades que hemos nombrado no se producen sólo por causas naturales, o sea, por la alimentación y los hábitos de una persona, sino que en muchísimos casos, estas enfermedades son producidas por los mismos medicamentos. Sí, son producidas exactamente por la "cura" de las enfermedades que nos propone la medicina convencional, aunque quien sabe de esto, conoce que ningún medicamento se crea con vistas a la "cura" de alguna enfermedad, sino más bien lo contrario, para poner al paciente más enfermo o causarle una nueva enfermedad para que así deba depender de otro medicamento más; el cual le causará otro problema de salud, para el que necesitará otro nuevo medicamento, y así, hasta que el enfermo no puede vivir sin cincuenta tipos diferentes de pastillas al día.

De este modo, es posible ver hoy en día cómo la mayoría de las personas mayores y muchas personas de mediana edad, están sobreviviendo o más bien malviviendo a base de pastillas, fármacos para cien problemas, que aún así no les proporcionan una mayor calidad de vida, porque no hacen nada para curar o mejorar su enfermedad o sus problemas de salud, éstos siguen ahí, sólo que disfrazados por los fármacos que engañan al organismo para que no sienta los síntomas, esto es, el dolor, del mal estado en el que se encuentra.

Nuestro cuerpo tiene unas perfectas herramientas para hacernos notar que algo va mal, para que así lo solucionemos. El dolor, el malestar, la debilidad, son algunas de ellas. Incluso la apatía, la depresión, el mal humor, pueden ser síntomas también de que algo va mal en nuestro organismo. Muchas veces estos estados mentales son consecuencia de deficiencias de algunas vitaminas o nutrientes, o de falta de descanso o estrés. La medicina convencional lo que nos ofrece es el bienestar, entendido como la desaparición de estos síntomas, que son el resultado último del problema que tenemos en nuestro cuerpo, pero no hace nada para solucionar el problema que está en el origen de todo, simplemente engaña al cuerpo, o más bien, a nuestra mente, haciéndole creer que todo está bien porque han cortado la señal de dolor que transmite nuestro cuerpo. O también pueden cortar, inhibir o imposibilitar la producción de determinada sustancia o compuesto químico por nuestro cuerpo para que así tengamos una condición que revele unos determinados valores en los análisis que coincidan con otros preestablecidos arbitrariamente según criterios interesados, por ejemplo, una determinada cifra de colesterol, de minerales, azúcares, etc. Vale la pena apuntar aquí, que el valor "adecuado" de colesterol según la medicina convencional, ha disminuido a medida que han pasado los años sin ninguna verdadera base científica, sólo para aumentar los beneficios de los medicamentos que bajan el colesterol.

Como hemos dicho, sólo les interesa alcanzar una condición en el paciente de bienestar superficial, libre de síntomas, como si no tuviéramos la enfermedad, pero dejándola a ésta subyacente, sin tratarla. Sólo les interesa hacer creer al paciente que han hecho desaparecer su enfermedad, no les interesa en ningún caso curarla. Así es como trabajan las compañías farmacéuticas, todo sea por los beneficios y por su perpetuación. ¿Quién confiaría su cuerpo y su salud a manos de tales villanos? Yo no, desde luego, porque se ve claramente que no les interesa nuestra salud, sino nuestro bolsillo.

¿Pero cómo puede estar una industria relacionada con la salud tan sumamente orientada al beneficio y a ignorar y descartar todo lo que tenga que ver con la verdadera salud misma del ser humano?

La razón se puede ver en la suma fragilidad que subyace a esta industria. Una industria basada en la enfermedad, tendría un trozo de pastel muy pequeño en un mundo donde no abundara la enfermedad, sino la salud. En realidad, esto debería ser así, en el mundo debería abundar la salud sobre la enfermedad porque...

La condición normal del ser humano es la salud, esto significa que nuestro cuerpo está programado, capacitado y posee todas las herramientas para permanecer en un estado de salud la mayor parte del tiempo y de su vida. Esto es así, de otro modo, si las enfermedades de cualquier tipo fueran siempre superiores a nuestro sistema de autocuración y de defensa de nuestro cuerpo, ya desde hace mucho no existiría la raza humana. Nuestro cuerpo en sí es la máquina más avanzada para luchar contra y recuperarse de todo tipo de enfermedades y problemas de salud. Esto es así, como digo, porque si no, nuestra especie no se habría podido perpetuar mucho en el tiempo. Sin embargo, hoy en día vemos cómo muchos cuerpos humanos se ven indefensos frente a la horda de agresiones a nuestro organismo que ha traído el progreso. Comida artificial y desprovista de nutrientes es lo único que puede ver en su plato la mayoría de la población, y éste es el problema más gordo, porque la alimentación es el arma más poderosa de nuestro cuerpo para su autocuración y la prevención de enfermedades. Agresiones medioambientales que interfieren con el equilibrio de nuestro organismo: tabaco, contaminación, pesticidas, productos químicos de limpieza, hornos microondas, antenas de telefonía, teléfonos móviles, aparatos inalámbricos, electropolución, aislamiento de la naturaleza, etc., todo ello contribuye a minar aún más nuestro sistema de defensa y de autocuración que es lo que nos proporciona la inmunidad y la salud en toda nuestra vida. Si a todo esto le añadimos la privación a nuestro organismo de los necesarios ladrillos de construcción que debe utilizar para su correcto funcionamiento, para su regeneración, para su autocuración y para su bienestar general, es decir, los verdaderos alimentos naturales con todas sus vitaminas y nutrientes que no han sido alterados por el hombre, le hemos dejado a nuestro cuerpo totalmente indefenso para que se apoderen libremente de él el cáncer, junto con toda la horda de enfermedades degenerativas y las deficiencias que son tan comunes en nuestra sociedad. Ahora, sabiendo esto, no es de extrañar que las compañías farmacéuticas se encuentren con un trozo de pastel grande, más bien sumamente enorme, y que cada vez crece más.

La industria farmacéutica, como industria de la enfermedad que es, domina los mecanismos de las enfermedades, que es en donde trabaja y para lo que existe. Pero no domina igual los mecanismos de la salud, y no lo hace porque los mecanismos de la salud de nuestro cuerpo son más bien simples, y son holísticos y globales, cuando la industria farmacéutica se ocupa sólo de estudiar procesos y reacciones concretas y locales del organismo, sin interesarse por la correspondencia e interdependencia de todos los procesos en el cuerpo y los exteriores a él. También no le interesa investigar sobre los mecanismos de la salud porque éstos no le proporcionarían ningún beneficio, ya que como hemos visto, llevar la salud a la población empequeñecería cada vez más su trozo de pastel hasta que al final se quedaría sin ninguno. Por tanto, los mecanismos de salud se los dejan al cuerpo humano, que éste se las apañe como pueda, ellos se encargan de meterle cada vez más presión al cuerpo, o de engañarle, para mantenerlo dependiente de sus pociones como si fuera un drogadicto.

Otra de las razones por las que la industria farmacéutica no se ocupa de estudiar los mecanismos de salud es que muchos de ellos se escapan a su comprensión científica. Hay muchísimos fenómenos naturales que aún no son comprendidos o conocidos ya que su complejidad, multiplicidad e interdependencia desafía hasta a los más avanzados medios técnicos de los que disponen los actuales científicos. Esto es una prueba de que el origen de los sistemas biológicos es un diseño inteligente, y como los científicos no están dispuestos a aceptar el hecho de que exista una mente más inteligente que la suya, y debido a su concepción materialista y mecanicista de la vida, no quieren avanzar más en la dirección que les llevaría a una mejor comprensión de la biología. Sin embargo, todo lo que descubren o mejor dicho medio-descubren, porque no tienen en cuenta una visión holística o interdependiente y equilibrada de los sistemas biológicos,  lo quieren aplicar inmediatamente a un provecho económico, sin pensar en las consecuencias y repercusiones de tal estrecho e interesado punto de vista, sólo en el "progreso científico" que para ellos es simplemente "progreso económico". La ciencia no va a realizar ningún verdadero progreso científico hasta que no deje los intereses económicos de poder y materialistas y se centre en lo que de verdad importa, y hasta que no deje de considerar a la naturaleza y a sus procesos como inferiores a la mente del hombre. A la ciencia occidental aún le queda bajarse de su pedestal de arrogancia y altanería en el que se ha subido declarándose dueña de toda la naturaleza, cuando ella misma todavía no comprende la mayoría de los exquisitos y perfectos procesos naturales, que son los que le proporcionan y le posibilitan la vida misma al hombre.

Por qué no venden los alimentos que verdaderamente necesita nuestro cuerpo

Encadenando esto con lo que estábamos contando, a la industria farmacéutica le ha venido de perlas que la comida que vendan y que todo el mundo por tanto consume sea cada vez más artificial, más desprovista de los nutrientes imprescindibles para nuestro organismo, y al mismo tiempo, tratada cada vez con más aditivos y procesos artificiales que provocan o contribuyen a varias enfermedades.

¿Elegirías construir tu casa, en la que vas a pasar toda tu vida, con unos materiales de construcción buenos, resistentes y de calidad, o con unos materiales malos, débiles y de ínfima calidad que se deteriorarían muy rápido y crearían una casa horrible y destartalada? ¿Elegirías lo primero? Entonces ¿por qué eliges cada día construir y mantener tu cuerpo, en el que vas a pasar toda tu vida, con los peores alimentos, más bien con la basura mal llamada alimento que venden actualmente? Desgraciadamente, mucha gente prefiere gastarse el dinero en un coche caro, en una televisión que ocupe todo el salón, en las ropas más caras, en alcohol y en tabaco, que en unos alimentos de calidad, que son la base de todo lo que uno puede realizar en su vida, porque son los ladrillos con los que se construye su cuerpo, su cerebro, sus órganos, todo.

Mucha gente no se cuestiona siquiera si lo que venden les alimenta óptimamente o no, simplemente lo aceptan como lo que hay y de lo que debemos alimentarlos. Incluso los médicos y los nutricionistas tampoco se lo cuestionan, a ellos les han enseñado que el cuerpo humano necesita unas categorías alimenticias básicas: hidratos de carbono, proteínas, minerales, grasas y vitaminas, y que incluyendo éstas en la dieta en unas cantidades arbitrariamente estipuladas para todo el mundo, sin importar de qué alimentos se consigan ni la calidad de éstos, será suficiente para garantizar la nutrición óptima del individuo.

Pero poca atención se dedica a observar la realidad de lo que venden en los supermercados. La satisfacción de los requerimientos nutricionales adecuados para el ser humano es imposible que se cumpla dependiendo sólo de la actual calidad de los alimentos comerciales. Pero no sólo eso, la población está siendo engañada por los nutricionistas y organismos de salud en creer que estos requerimientos nutricionales son tal y tal cosa establecida por ellos, cuando en realidad, estas guías alimenticias o recomendaciones están muy lejos de ser suficientes o adecuadas para la mayoría de la gente. Aún más, las necesidades nutricionales de las personas varían con cada individuo, y no sólo con los grupos de edad o con el género como nos han hecho creer hasta ahora. Cada persona tiene unas necesidades nutricionales únicas, es lo que se ha venido llamando la "Dieta del Tipo Metabólico", y es tan personal que sólo uno/a mismo/a, a base de su experiencia propia, puede llegar a establecer la dieta más adecuada para él/ella mismo/a, no hay ningún nutricionista que pueda prescribir la dieta adecuada para cada persona, como mucho pueden orientar, pero nunca podrán saber cuáles alimentos necesitará esa persona y en qué cantidades para que su organismo funcione de manera óptima. Sólo él/ella, a forma de conocerse a sí mismo y de probar diferentes alimentos, llegará a una aproximación a lo que es su dieta más favorable.

A una persona le pueden sentar de maravilla las legumbres, proporcionarle energía y darle fuerza, pero al vecino pueden sentarle esas mismas legumbres fatal, no sólo no darle energía sino ocasionarle cansancio, flatulencias y pesadez. Esto se puede aplicar a muchos alimentos. Determinadas personas pueden no querer probar los fritos (patatas fritas, churros, pescado frito, etc.) porque temen engordar mucho al consumirlos, sin embargo otros se dan atracones de fritos y no engordan nada... Hay muchos ejemplos de que cada persona es un mundo en lo que respecta a la alimentación. Las guías nutricionales estarían bien para advertir sobre los abusos, y sobretodo los peligros de determinados alimentos que se sabe a ciencia cierta que son perjudiciales para todo el mundo, como por ejemplo muchos alimentos procesados comerciales. Pero los nutricionistas y los organismos de salud sólo han apuntado a los peligros que según ellos constituyen alimentos naturales de los que se ha alimentado el hombre durante milenios sin problemas de salud, como por ejemplo, las grasas saturadas y la carne, he aquí unos alimentos demonizados sin causa. Al mismo tiempo, dan vía libre a los abusos de grupos de alimentos de los que de hecho no se debería abusar, como los hidratos de carbono refinados (harina y pasta), los aceites vegetales, los azúcares, la leche procesada ultrapasteurizada y desnatada, etc.

En lugar de eso, las guías y recomendaciones oficiales de alimentación, diseñadas ya sea dicho de paso por los mismos intereses que controlan los gigantes de la alimentación procesada comercial, han denunciado lógicamente a los alimentos que están fuera de sus intereses, no a los alimentos que ellos producen, claro está. Las guías alimenticias no van a decir que evitéis a toda costa las grasas vegetales hidrogenadas y todos los alimentos que las contengan, eso sería acabar con la venta de margarinas (que ahora abundan más en los supermercados que las mantequillas), todo tipo de bollería industrial, galletas, dulces y una lista interminable de productos. En cambio, sí os dicen que evitéis las grasas saturadas, porque un viejo pseudo-estudio con conclusiones erróneas (El Estudio de los Siete Países de Keys), que ya no tiene ninguna validez científica, sacó la extraña conclusión de que las grasas saturadas, que han alimentado al hombre durante milenios y que siguen siendo un alimento básico en muchas culturas saludables libres de enfermedades degenerativas, son perjudiciales para la salud y causantes de las enfermedades cardiovasculares. Qué raro cuando nuestros abuelos y antepasados consumían muchísimas más grasas saturadas que nosotros y entonces las enfermedades cardiovasculares y el cáncer brillaban por su ausencia.

Después del Estudio de Keys, los demás estudios que se han querido hacer para demostrar una vez más que las grasas saturadas eran las culpables, incluían a las grasas hidrogenadas artificiales (las margarinas) en la misma categoría de grasas saturadas que las grasas saturadas naturales (mantequilla, grasa de la carne). Por tanto, los resultados salían lógicamente en contra de las grasas saturadas, porque entre las personas que las consumían en estos estudios, la mayoría consumían grasas trans hidrogenadas que son grasas saturadas artificiales. Pero otros estudios que se hicieron con grasas saturadas naturales, no sólo mostraron ausencia de enfermedades en el grupo que las tomaba, sino además que eran personas más delgadas y más fuertes físicamente que las que no las tomaban. Todos estos estudios y sus resultados los podéis comprobar aquí.

Lo que las guías alimenticias no os cuentan

Las guías alimenticias os dicen que lo que debéis evitar a toda costa son las grasas saturadas, por lo tanto, tomar leche desnatada, yogures desnatados, queso 0 % grasa, etc... Pero los intereses que les mueven a las guías a decir esto es, simplemente, que la industria láctea produce tales cantidades de leche, a causa de tener a las vacas confinadas con una alimentación no natural para ellas y forzadas a producir leche sin parar toda su vida, que para manejar esos millones de litros con seguridad, deben deshacerse cuanto antes de la nata, es decir, la grasa de la leche, que es lo que más rápidamente se contamina y se pudre. Ahora bien, la nata se puede aprovechar para hacer helados en el verano, por tanto, el negocio les sale redondo, si a ti te pueden vender la leche desnatada y la nata la guardan y la aprovechan para la producción de helados en masa. Pero el separar las dos partes de la leche es lo más urgente para ellos, ya que en las condiciones tan sucias como se crían las vacas, después la mezcla de tales cantidades de leche de diferentes granjas en los tanques, es un caldo de cultivo propicio para que se eche a perder toda la leche. Por tanto, al separar la grasa, la leche se queda, por así decirlo, más limpia. Sin embargo, no es que la grasa de todas las leche esté sucia, estoy hablando de la leche que se produce en las condiciones de granja industrial que es la leche comercial que se vende no ecológica y todos sus derivados lácteos no ecológicos. Una leche de una ganadería criada en pasto, de forma natural, estará limpia, tanto la grasa como la leche, siempre que se almacene en buenas condiciones.

Por tanto, la moda "bajo en grasa" viene de ahí, y si os dais cuenta, les ha salido redondo, porque el exceso de leche, tras separar la nata que valdrá para los helados, la transforman en leche desnatada en polvo que se añade a todo tipo de alimentos. Pero lo que la gente no se para a pensar cuando se come un helado es que es en su mayor parte grasa saturada, y yo no sé cómo las guías alimenticias no dicen nunca: "¡Prohibido helados, no comáis helados nunca porque son grasa saturada pura!" ¿A qué nunca habéis oído o visto una guía o recomendación alimenticia de no comer helados o de al menos restringir seriamente su consumo? Sin embargo siempre os están hablando de restringir mucho las grasas saturadas ¿por qué no dicen lo mismo de los helados si éstos se hacen con toda la grasa de la leche, pero en cambio sí os urgen a no beber leche entera sino desnatada? Ahí tenéis los verdaderos intereses de las guías-industrias alimenticias, no son vuestra salud, son los beneficios.

De todas formas, vosotros ya sabéis que la grasa saturada no es perjudicial para la salud pero ¿significa esto que podéis comer asiduamente helado? La respuesta es muy simple, si el helado que vendieran fuera realmente natural, es decir si su nata fuera natural, esto es, ecológica, y si su procesamiento fuera natural también y sin aditivos artificiales, el helado no sólo no sería perjudicial para la salud, sino que constituiría uno de los alimentos más nutritivos que existen. Pero como la materia prima que utilizan para fabricar los helados comerciales, es decir, la nata procedente de vacas de una granja industrial, no es natural, sino que puede contener restos de hormonas, pesticidas y carece de las vitaminas A y D que poseería una nata de vacas en pasto, no vale la pena consumir este alimento si no te va a aportar ningún beneficio nutricional. Además, como dice el título del artículo, esta nata es "basura", es nata basura, porque a los animales los alimentan con basura y los hacen vivir como si fueran basura, así que no esperes que la leche que produzcan sea algo menos que basura.

A los animales que nos vamos a comer los alimentan con algo peor que basura, con organismos modificados genéticamente (OMG), transgénicos, vegetales que no están incluso aprobados para el consumo humano y que no sabemos todavía los efectos que pueden tener en los animales alimentados con ellos y luego en los humanos alimentados con estos animales. Tales son los piensos mayormente utilizados en la alimentación animal: soja, maíz, algodón transgénicos, eso sí, si los industriales tienen la misericordia de no darles "basura" propiamente dicha: peladura de cítricos cargada de pesticidas, harinas de pescado o carne (lo que causó el mal de las vacas locas). Mucha gente que está en contra de los transgénicos no sabe que el pollo que se come está alimentado con ellos, y mucha gente también compra salsas y otros productos en los supermercados hechos con maíz y soja transgénica, aunque no figure en la etiqueta que tiene trazas de transgénicos. Pero es así. Y yo por precaución no compro nada que contenga soja o maíz porque es casi seguro que sean transgénicos. Incluso gran parte del maíz ecológico está contaminado por transgénicos. Pero de ningún modo pueden ser ecológicas las trazas de maíz y de soja que los fabricantes incluyen en sus productos, como por ejemplo, almidón de maiz, maltodextrina, lecitina de soja, aceites vegetales, fructosa, porque entonces encarecerían mucho el producto. Por lo tanto, si no son ecológicos, es muy de suponer que sean transgénicos. Así pues, si alguien compra un producto que contenga maíz o soja, no sólo como aditivo sino también como ingrediente principal, como por ejemplo palomitas de maíz, gusanitos y todo tipo de snacks de maiz, aceite de soja, etc, y no es ecológico, ya lo tiene, es genéticamente modificado. Es una pena que los padres todavía les compren a los niños todo tipo de bolsas de gusanitos y snacks de maíz, sin pararse a pensar nada qué tipo de maíz puede ser. Pero aún peor es que se compren chicles y caramelos con edulcorantes como el aspartamo, una excitotoxina, que excita las neuronas hasta matarlas.

Dejemos de lado el apartado de las golosinas y los snacks, porque a estas alturas todo el mundo debería saber que no contienen nada bueno, es decir, no proporcionan ningún beneficio nutricional. así que no vale la pena gastar el dinero en ellas. Y sabiendo que contienen ingredientes tan perjudiciales, entre ellos el azúcar, los potenciadores de sabor, los edulcorantes y las grasas hidrogenadas, que no son necesarios en nuestra dieta, es mejor no consumirlos ni siquiera en ocasiones especiales. Es mejor prepararse uno mismo sus propios dulces naturales, en un horno, en vez de comprar las pociones químicas llenas de aditivos impronunciables que nos quieren vender.

Hablemos ahora de los alimentos comunes diarios que todo el mundo compra para poder subsistir. Ya hemos hablado un poco sobre la leche, pero es necesario hablar algo más porque éste es un alimento de los considerados básicos, pero que también posee algo de polémica y mala fama con razón ganada. Pues bien, siempre se ha afirmado y ha sido creencia popular que la leche es un alimento imprescindible para el crecimiento de los niños. No voy a hablar en contra de ello, pero diré que esto es verdad sólo para la leche de verdad, pero lo que hoy venden no es leche de verdad, es un líquido esterilizado sucio, contaminado, desprovisto de nutrientes y que causa alergias, problemas digestivos, cardiovasculares y puede que hasta cáncer. Pero esto, muy poca gente lo puede admitir, ya que tienen el cerebro tan lavado por los anuncios comerciales de las marcas de leche, la Pascual, la Asturiana, la Puleva, etc., que creen que no hay ninguna leche más saludable que la de estas marcas, cuando en realidad, si supieran lo que les venden verían que no merece ni siquiera llamarse leche.

Lo mismo ocurre con los yogures comerciales. Los yogures no ecológicos, sean los mismos Danone o los de otra marca, son simplemente una mezcla de leche en polvo (la leche que dijimos antes que sobraba) con nata medio pudrida (la retirada de los procesadores de leche para que no contamine ésta) y limo polisacárido para darles cuerpo. Eso es un yogur simple natural, si eliges los de sabores ya tienes más aditivos artificiales y si eliges los 0% o light, ya tienes un alimento desprovisto de nutrición, porque las proteínas del suero no se pueden asimilar sin la grasa, y cargado de edulcorantes neurotóxicos y otros aditivos perjudiciales.

Yo ni siquiera puedo comer los yogures naturales de Danone porque sólo con olerlos, ya huelo a algo podrido y no me gusta. Las veces que los he comido he comprobado que su grasa o nata es muy saturada, sin sabor, como si fuera grasa hidrogenada, es muy artificial. Si lo analizan por el microscopio estoy segura que encontrarán varios venenos ahí. Pero eso es lo que tiene la producción industrial en masa, se pasa por alto la calidad nutricional, se cumple sólo una calidad mínima que no asegura que se cumplan unos requerimientos nutricionales. Como dije antes, que haya algo de proteínas, minerales y grasas es suficiente. Pero no importa si esas proteínas están destruidas y desnaturalizadas, si esos minerales no son asimilables o si las grasas son hidrogenadas o están pudridas o sucias. Así es como funciona nuestra industria de la alimentación y eso es lo que nos venden como alimento.

Pero hay una alternativa a toda esta basura. Lo ecológico es una respuesta prometedora. Cada vez más se está convirtiendo en un estilo de vida natural que está ganando más adeptos y cada vez más productores se embarcan en esta sana aventura. Yo aconsejo a todo aquél que no tenga acceso a productos lácteos ecológicos o al menos artesanales que no sacrifique su cuerpo y el de sus hijos comprando esa basura que venden. Estaría mejor si comprara de otros alimentos para hacer frente a esa carencia hasta que se le presente la oportunidad de encontrar lácteos ecológicos. O puede comprar mantequilla ecológica en grandes cantidades, que tiene una larga vida, y de este modo estará consumiendo todos los días el producto lácteo más nutritivo que es la nata de la leche, y no tendrá ninguna carencia de calcio ya que la mantequilla posee todos los minerales de la leche. La grasa saturada de la mantequilla le proporciona no sólo una gran energía diaria que no engorda, sino que además contiene las cruciales vitaminas A y D necesarias para la asimilación del calcio y todos los nutrientes de los demás alimentos, y para el crecimiento óptimo de los niños. Dales a tus hijos mantequilla natural de vacas en pasto todos los días en el desayuno y crecerán sanos, fuertes, inteligentes y felices. Deja el cartón ese de líquido blanco venenoso en la basura que es donde pertenece.

Comprar alimentos ecológicos en la medida que se pueda es un factor esencial para mejorar tu alimentación y la de tu familia. Si no puedes comprar todo ecológico, es mejor priorizar en comprar los alimentos de origen animal ecológicos antes que las verduras y las frutas ecológicas. La razón es que los alimentos de origen animal no ecológicos poseen una mayor cantidad de pesticidas, contaminantes, y transgénicos que los de origen vegetal no ecológicos. Además, nutrientes tales como las proteínas, las grasas y las vitaminas de los alimentos de origen animal son imprescindibles para nuestro cuerpo, pero éstos sólo se pueden encontrar en la calidad y las cantidades adecuadas en alimentos de origen animal naturales, no en los industriales. Por tanto, los alimentos básicos como la leche, productos lácteos y huevos principalmente deberían ser ecológicos. La carne, no es necesario que tenga el distintivo de ecológica si sabes que en su origen los animales han sido criados en el campo, pastoreados y alimentados de forma tradicional, como por ejemplo ocurre con mucha de la carne de cordero en venta. Pero con la ternera no ocurre lo mismo, la mayoría no es pastoreada, sino confinada en granjas. Y qué hablar de los pollos, que, junto con el cerdo, son las carnes más artificiales actualmente por excelencia.

Cuando compres y consumas alimentos de origen animal ecológicos verás la diferencia. Creerás que el precio es elevado, pero vale la pena. Antes, cuando yo no compraba huevos ecológicos no me imaginaba que un huevo podía alimentar tanto. Ahora, desde que los consumo, el precio a pagar por ellos no es tan elevado, porque una cantidad menor de huevos, nos alimenta y nos sacia más que mucha cantidad de los no ecológicos. Por tanto, no es un gran gasto, teniendo en cuenta que son mejor aprovechados. Lo mismo ocurre con la mantequilla ecológica, te hace ahorrar un dinero que te gastarías en múltiples productos industriales, tales como galletas, dulces, etc., y además te proporciona un desayuno o merienda muy nutritivos y sanos.

Sobre las verduras y las frutas podemos decir que hay mucha diferencia entre las ecológicas o las más naturales y las no ecológicas o insípidas que venden en muchos supermercados. Aconsejamos ir a comprarlas a los mercados locales que es donde se suelen encontrar las variedades más autóctonas, mas en temporada y más naturales también, y además muchas veces a precios mucho más económicos que algunas certificadas ecológicas.

Teniendo en cuenta estos aspectos a la hora de elegir los alimentos y otros más de los que hablé en otros de mis artículos, se puede conseguir una alimentación mucho más sana, equilibrada y natural que la que nos dictan los organismos de salud y nutricionistas aliados de la gran industria alimenticia.

25 Junio 2010

La creencia, y a pesar de todo buena costumbre, de leer los ingredientes de los productos comestibles que vamos a comprar en las tiendas o en los supermercados, de ahora en adelante veremos cómo va a dejar de ser considerada segura, fiable y saludable. ¿Por qué? Las etiquetas han demostrado no contar "toda la verdad" de lo que se incluye en los alimentos. Por lo tanto, se van a dejar de considerar la última palabra en lo que respecta a todos los ingredientes que se incluyen en el proceso de fabricación de los productos. A lo largo de este artículo veremos de lo que no nos tenemos que fiar y cómo debemos comprar (o no comprar).

"Grasas Vegetales"

No es sólo la "ausencia" de ingredientes incluidos lo que debe llamar nuestra atención, y sobre esto citaremos los productos sospechosos, sino también los "escondites" de ingredientes dentro de vagos "términos generales" en los que se incluyen varios y desconocidos ingredientes pero que figuran en la lista como uno solo. Un ejemplo para los que desconocen esto: El término "grasas vegetales", tal y como él mismo significa, puede incluir "todas y cada una de las grasas denominadas vegetales", o sea, es imposible saber qué grasa o grasas de qué origen vegetal concreto están en tu producto. Lo mismo puede ser aceite de oliva, que de girasol o alguno de estos dos mezclados con grasas vegetales de la más ínfima calidad y además perjudiciales para la salud, como el aceite de soja, de cártamo, de canola, de semillas raras, como el aceite de palmiste... Un apunte, aceites raros de este tipo se utilizan en la mezcla de aceites en las fórmulas lácteas para bebés (Fuente: Información directa que me proporcionó el fabricante, concretamente de la marca de leche de fórmula Nestlé, pero es casi seguro que las demás marcas utilizan una mezcla de aceites similares).

Seguimos explicando el término "grasas vegetales" porque da para mucho. Es realmente una gran ventaja para los fabricantes, porque gracias a él, no están obligados a declarar en los ingredientes todas y cada una de las grasas diferentes que hayan utilizado para la fabricación de su producto. Al mismo tiempo, aparte, en la cara principal del producto, pueden anunciar en letras grandes que contiene aceite de oliva, por ejemplo, o aceite de girasol, aceites considerados "buenos", y hacerlos figurar en los ingredientes en algún que otro lugar. Pero lo más importante que tienen que saber los consumidores es que el término "grasas vegetales" puede incluir perfectamente y de hecho incluye en la mayoría de los casos, "grasas vegetales hidrogenadas". Ya que las grasas hidrogenadas son de origen vegetal (aunque transformadas artificialmente).

Algunos pensarán que la ley debería obligar a declarar a los fabricantes en los ingredientes si utilizan grasas hidrogenadas. Aquí, en España, creo, aunque no lo sé con seguridad, de momento no obligan, pero además, quién puede saber si las usan o no, o si las mezclan con otras grasas "buenas" dentro del término de "grasas vegetales". No lo podemos saber. A no ser que estemos acostumbrados a la diferencia gustativa de las grasas "trans" (hidrogenadas) versus las grasas "normales". Yo lo estoy, y las identifico en todos los productos en los que están escondidas, incluso en el pan. En el pan de los grandes supermercados, sobretodo en el de Mercadona, abundan las grasas trans, escondidas bajo las denominaciones de "tridiglicéridos y diglicéridos de los ácidos grasos". Además, muchos panes de "panaderías" incluso se están empezando a fabricar con estos ingredientes. Adicionalmente, cada vez nos encontramos más panes con azúcares añadidos para hacerlos más dulces, lo cual es terrible para el equilibrio de la glucosa en el cuerpo porque el pan ya es en sí "azúcar pura", una vez que entra en nuestro cuerpo el pan blanco eso es lo que es, azúcar. Una explicación para los que no dominen este tema. La harina y los cereales en general son hidratos de carbono complejos, pero que una vez dentro de nuestro cuerpo, desde que entran en contacto con la saliva, se empiezan a convertir en hidratos de carbono simples, esto es, en azúcares. La diferencia con el azúcar de caña u otros azúcares "simples" es que éstos ya entran en nuestro cuerpo siendo azúcares, pero no hay mucha diferencia cuando el pan y el azúcar están dentro de nuestro cuerpo, no sé si me entendéis. Eso sí, puestos a elegir, es mejor comer pan que azúcar, no vaya a ser que alguno al leer esto se empiece a atiborrar de azúcar pensando que es lo mismo que el pan. Pero no hay que meter tampoco a todos los panes en el mismo saco porque hay panes con más azúcares simples, otros con menos, otros con más fibra, otros con menos, según lo refinada que sea la harina... Por eso hay que elegir siempre lo más natural, esto es, lo menos procesado y lo que contenga menos ingredientes (o ninguno) artificiales.

El Azúcar, ¿Es Bueno O Malo?

Ya que hemos empezado a hablar del azúcar, es vital aclarar un mito muy extendido y muy equivocado sobre él. En una guía informativa de Eroski Consumer, se informa de que esta cadena posee una gama de productos propios con el distintivo "Sin azúcares" y se puntualiza en esta guía que "El azúcar es imprescindible para el correcto funcionamiento del organismo. Pero su consumo debe ser moderado, de lo contrario puede favorecer el sobrepeso, la caries dental y alterar el funcionamiento normal de las hormonas que regulan la glucosa, como la insulina". Centrémonos en la primera frase, esta afirmación de que "el azúcar es imprescindible para el correcto funcionamiento del organismo" es tanto verdadera como falsa. ¿Cómo puede ser? Lo que se quiere transmitir en realidad a los consumidores es un hecho falso. Explicaremos por qué. Esta frase es de hecho muy ingeniosa, porque se consigue transmitir a los consumidores una idea falsa, y perjudicial para la salud, pero no para los negocios, y al mismo tiempo, no se está diciendo ninguna mentira y no se les puede acusar de engañar a nadie. Como hemos explicado anteriormente, los hidratos de carbono, al entrar en nuestro cuerpo, se transforman "siempre" en azúcares. Los hidratos de carbono son una parte imprescindible de la dieta de una persona sana, al igual que las grasas y las proteínas. No son superiores a las grasas y a las proteínas, estas tres categorías de sustancias alimenticias son igual de imprescindibles para la salud y para la alimentación correcta. No podemos vivir a base de hidratos de carbono solamente, al igual que no podemos vivir a base de grasas solamente o base de proteínas solamente. Estos tres elementos tienen que estar equilibrados en diferentes cantidades, según el individuo, para garantizar la supervivencia y el bienestar de una persona.

Pues bien, lo que ha expresado Eroski Consumer en esta afirmación sobre el azúcar, y ésta no es la primera empresa que suelta tal mensaje, es la pura verdad si se considera como azúcares a los hidratos de carbono, y éste es el caso, porque además de hidratos de carbono simples o complejos, a los hidratos de carbono también se les llama azúcares simples o complejos. Por tanto, los de Eroski, visto así, no están diciendo ninguna mentira. Ahora bien, hay un producto alimenticio que es un azúcar o hidrato de carbono simple, y cuyo nombre común más conocido es también "azúcar" también. Por tanto, el corriente de la gente no versada en nutrición, al oír o ver una afirmación tal, pensará lógicamente que se está refiriendo al azúcar simple, al azúcar blanca, la de caña de toda la vida. Pues bien, ahí está la trampa. La trampa que fue ingeniada hace muchos años por las empresas productoras de azúcar y que ha llegado hasta nuestros días intacta. ¿Os acordáis de los mensajes, que han llegado a formar parte del subconsciente colectivo, tipo "El azúcar es necesaria para el funcionamiento del cerebro", o "El azúcar es vida"...? Es todo lo mismo, la manipulación de una verdad para ajustarla a sus intereses, a costa de la salud de todos los azucoadictos/as, diabéticos/as, obesos/as, y millones de personas que sufren deterioro dental (caries) que componen nuestra sociedad. Porque hoy en día hay una comprensión total de todos los daños que causa el "azúcar" simple, blanca de caña, y otros azúcares simples a nuestro cuerpo, pero aún así, intereses como los del Eroski Consumer siguen promoviendo los mitos acientíficos y peligrosos que han pervivido hasta ahora gracias a la ignorancia de los nutricionistas sobre estos temas tan importantes que están perjudicando tanto la salud de la gente.

Cuando se sabe científicamente que los hidratos de carbono son imprescindibles para el correcto funcionamiento del organismo, hay que saber que dentro del término hidratos de carbono, hay una gran variedad de tipos de alimentos, desde todas las verduras y frutas, hasta todos los cereales y además todos los azúcares que se encuentran en las plantas. Por ello, el gran abanico de alimentos dispares, da lugar a distintos tipos de hidratos de carbono. El hombre, durante la mayor parte de la historia, se ha alimentado de hidratos de carbono complejos mayormente, esto es, cereales, verduras y frutas, y para de contar. La introducción de hidratos de carbono simples o azúcares simples refinados en la dieta humana ha sido relativamente reciente, y ha ido acompañada de una degeneración física y algunas veces mental muy acuciante. Esto lo demuestran muchos estudios, en especial los de Weston A. Price, que estudió la degeneración física de los pueblos indígenas que cambiaban su dieta original a una de alimentos del mundo "civilizado" rica en azúcares simples. Los hidratos de carbono son imprescindibles para el hombre, pero los hidratos de carbono simples no lo son, porque nuestro cuerpo es capaz de transformar todos los hidratos de carbono complejos directamente a hidratos de carbono simples. Consumir hidratos de carbono simples es además perjudicial. Veremos por qué. Nuestro organismo obtiene todos los azúcares necesarios para su correcto funcionamiento a partir de los hidratos de carbono complejos sin que éstos le perjudiquen porque éstos, siempre que no estén procesados o refinados, no sobrecargan de azúcar su sangre sino que le proporcionan el azúcar justa que necesita. Sin embargo, al introducir en la dieta los hidratos de carbono simples refinados, aunque sea en bajísimas cantidades, como por ejemplo una cucharadita de azúcar con el té o con el café, o un simple caramelo, se altera el equilibrio del organismo, porque a la sangre llega de golpe más azúcar de la que el organismo necesita y puede manejar en ese momento. La razón es que el cuerpo necesita una cantidad de azúcar constante para su funcionamiento, pero de forma extendida y prologada en el tiempo, y no puede manejar esta cantidad elevada de azúcar en tan poco tiempo que se le ha suministrado porque está diseñado para manejar poco a poco el azúcar en el organismo para que dure y cubra todo su funcionamiento, y esto lo logra gracias a los hidratos de carbono complejos y las grasas de la dieta, que, ralentizando la liberación de azúcar de los hidratos de carbono, le proporcionan la posibilidad de dosificar el azúcar necesaria para su funcionamiento en cada momento y a lo largo de un periodo de tiempo muy largo.  Por tanto, ese azúcar simple, aunque sea en bajas cantidades, sube siempre a niveles más altos de los normales el azúcar en la sangre y el cuerpo necesita urgentemente bajar esa cantidad tan elevada de azúcar, llevando esto a una bajada repentina de azúcar en sangre, la cual, provoca, un tiempo después de haber consumido el azúcar, un hambre profunda y repentina, ya que ahora el azúcar en sangre escasea mucho. Esto lleva a necesitar consumir más hidratos de carbono, y los preferidos otra vez son los simples porque son los que más rápido suben el azúcar en sangre. Así, el azúcar en sangre vuelve a subir repentinamente de forma elevada, el cuerpo tiene que volver a bajarla, lo mismo ocurre, más hambre, y todo se repite y se repite, hasta que, finalmente, a lo largo de los años, tantos altibajos de azúcar en sangre han ocasionado un agotamiento de la producción de insulina por el páncreas y la consiguiente diabetes.

Como se puede ver, nuestro cuerpo no está diseñado para funcionar adecuadamente utilizando un azúcar simple que ya está transformado y refinado, sino que está más preparado para utilizar un hidrato de carbono complejo poco a poco. Por es es por lo que si consumimos azúcar simple éste tiende a almacenarse en forma de grasa, porque siempre es más del que nuestro cuerpo puede aprovechar en ese momento, y los altibajos de subida y bajada de azúcar en la sangre que causa la venida de azúcar simple de golpe pueden causar a la larga problemas diabéticos y obesidad. Comer alguna vez azúcar no es mortal en sí. Pero el problema es que en nuestra sociedad el azúcar está omnipresente. Por tanto, y sobretodo para los niños, hay que cocinar y dejar de comprar todo lo que venden porque, como he apuntado más arriba, incluso hasta en el pan de cada día nos quieren poner azúcar.

Las alternativas "artificiales" al azúcar son incluso "peores" que éste porque son neurotoxinas, favorecen el aumento de peso paradójicamente y causan problemas neurológicos, entre otros problemas de salud. En este grupo están, lógicamente, todos los edulcorantes artificiales de los que el aspartamo es el rey. Algunos de los productos donde se suelen encontrar siempre los edulcorantes artificiales son los refrescos y bebidas en general (zumos, etc.) sin azúcar y los chicles sin azúcar, que en realidad son todos los chicles que se venden actualmente. Incluso en los chicles "con azúcar", destinados a los niños, de una marca conocida, como el Maxiroll de Boomer, he visto en la lista de ingredientes edulcorantes artificiales, el aspartamo y el acelsufamo K, figurando como "aromas". El azúcar y otros azúcares simples naturales figuraban en los primeros lugares de la lista de ingredientes de este producto, pero no contentos los fabricantes con edulcorarlo con azúcar, fructosa y glucosa, también han decidido meter edulcorantes artificiales como "aromas". La única forma de entender esto es que quieren envenenar a los niños sin necesidad de ello añadiendo edulcorantes artificiales con conocidos graves efectos neurotóxicos (el aspartamo) a un producto que ya en sí está cargado de azúcar y por tanto no necesitaría estos edulcorantes (por eso será por lo que los incluyen en la categoría de "aromas", aunque esto no tenga mucho sentido). Marcas de chicle que contienen aspartamo y otros edulcorantes artificiales: Prácticamente TODAS las marcas de chicle (Orbit, Smint, Wringley, etc.), que ahora son todos "sin azúcar", y como hemos podido ver incluso a los que sí son con azúcar y además van destinados a los niños, también les ponen edulcorantes artificiales muy peligrosos. En general y esto sí que se puede aplicar a prácticamente todos los productos alimenticios que venden, siempre que en un producto de cualquier tipo (chicles, caramelos, mermeladas, zumos, yogures, galletas, etc.) ponga "sin azúcar" lleva con total seguridad edulcorantes artificiales y muy a menudo, entre ellos está el peligrosísimo y nocivo aspartamo, el cual de hecho debería estar ya desde hace mucho tiempo prohibido su uso, porque existen bastantes pruebas científicas y experiencias y quejas de los consumidores que demuestran su nocividad.

Un consejo: No comprar todo lo que venden que está fabricado a base de ingredientes poco confiables como grasas vegetales de ínfima calidad, grasas vegetales hidrogenadas, edulcorantes artificiales o azúcares simples refinados (glucosa, fructosa, sacarosa, lactosa) y potenciadores del sabor como el monoglutamato sódico u otros similares, no debe suponer privarse de alimentos deliciosos o de hidratos de carbono saludables. Uno/a mismo/a puede preparar en su casa todo lo que le gustaría comprar pero que no quiere hacerlo debido a que no ve los componentes de fabricación muy deseables. Es más, cocinar y preparar uno/a mismo/a su propia comida es la única forma, hoy en día, de comer sano. No olvidéis esto, Eso, o gastarse todo el sueldo en todo tipo de alimentos y preparaciones ecológicas. Esto es un malgasto de dinero cuando uno puede preparar todo eso y mucho más a base de materias primas sanas en su casa con un gasto menor que si uno compra toda la basura más barata que venden en el supermercado. Y la excusa de la falta de tiempo no vale, porque en cocinar comida sana no se tarda tanto como comúnmente se cree ya que es una actividad que se puede simultanear con otras. Por ejemplo, mientras se cuece la carne o la verdura, o se hornean las galletas o el bizcocho, puedo hacer otras tareas en la casa o incluso ver la tele, aunque esto sí que es una verdadera pérdida de tiempo. Es gracioso que la gente siempre tenga tiempo de ver la tele pero se queje de no tener tiempo para cocinar o preparar los mejores alimentos que uno podrá comer en su vida.

Si a uno le gustan los dulces y la bollería, puede perfectamente preparar y hornear en su casa bollería y dulces sanos y saludables que harán las delicias de sus hijos y se podrán comer sin culpabilidad, ya que uno los podrá preparar con cantidades de azúcar moderadas (o con otros sustitutivos más saludables, como la miel) y sin ingredientes tóxicos y artificiales. Sin embargo, cuando compramos determinados productos como bizcochos, magdalenas, bollos, galletas etc. del supermercado, estamos perjudicando nuestra salud porque los ingredientes y las cantidades de éstos no son del todo sanos, pero esto no significa que nunca podamos disfrutar de este tipo de alimentos por esa razón. Podemos comer de todo con la seguridad de que estamos comiendo algo sano que no nos perjudicará a nuestra salud sólo si lo preparamos nosotros mismos en nuestra casa, con los ingredientes más naturales que encontremos y con las cantidades de éstos adecuadas y moderadas que deseemos, y sólo de esta forma sabremos que no nos estamos perjudicando la salud ni la de los nuestros, ni tampoco nos estaremos privando de nada.

Volviendo a la explicación de la afirmación tan polémica de Eroski Consumer, seguro que ya muchos sabrán qué significa ésta en realidad y qué es lo que quiere decir Eroski. Eroski, como es lógico, no quiere dejar de vender tantísimos productos que llevan azúcar, por lo tanto no puede decir que el azúcar simple es mala. Pero por otra parte, lo que está dando a entender es erróneo, ya que el consumo de azúcar simple no es imprescindible para el funcionamiento de nuestro cuerpo, es decir, una persona que nunca absolutamente nunca tome azúcar simple, ni de caña ni de otro tipo, no sólo no morirá ni tendrá problemas de salud sino que su salud será mejor que la de la mayoría de la gente, no tendrá nunca diabetes, ni problemas de peso y tendrá una energía y una fortaleza envidiables. ¿Por qué?

Porque lo imprescindible para el organismo son los hidratos de carbono complejos (cereales, verduras, frutas) no los simples (azúcar, sacarosa, glucosa, fructosa, etc), que tomados de forma refinada y procesada son además muy dañinos para el organismo. Los hidratos de carbono complejos, una vez digeridos dentro de nuestro cuerpo, se transforman en azúcares simples según las necesidades de nuestro organismo y de una forma que no hace subir o bajar de golpe el azúcar en la sangre, por tanto, sí, en efecto, el azúcar es imprescindible para nuestro cuerpo, pero no el azúcar simple, sino el azúcar procedente de los hidratos de carbono complejos que han sido transformados dentro de nuestro cuerpo por medio de la digestión.

El peligro del mensaje de Eroski radica en que todo el mundo lo entenderá como que el azúcar simple blanca refinada de caña de toda la vida, que es el alimento que generalmente se denomina como "azúcar" a secas, es imprescindible para el funcionamiento de nuestro organismo, lo cual no es sólo una mentira, sino también una grave y peligrosa creencia. Incluso el azúcar de caña moreno integral es también peligroso para nuestro organismo porque también es un azúcar o hidrato de carbono simple y causa los mismos altibajos de azúcar en la sangre que el azúcar blanco. Lo único positivo que tiene es que tiene algunos minerales que el azúcar blanco no tiene, pero en sí no es un alimento esencial para nuestro organismo y es potencialmente perjudicial para ciertas personas si se consume habitualmente.

Por tanto, debemos tener muchísimo cuidado con las afirmaciones pseudo-científicas basadas muchas veces en mitos procedentes de entendimientos equivocados de la ciencia nutricional que se han extendido y que algunas fuentes mal informadas van propagando por ahí con el grave peligro que esto acarrea porque la gente tiende a creer que toda la información que venga de una organización o empresa importante debe ser la verdad procedente de expertos. Esto no es así. Y no sólo esto, sino muchas veces los expertos mismos se equivocan, pero no porque sean tontos o algo así, sino porque les han enseñado mal. En la ciencia de la nutrición hay varias teorías y opiniones enfrentadas porque hay varios intereses enfrentados, es de precavidos no aceptar todas las opiniones como la verdad absoluta, sino cuestionar todo y pasarlo por el filtro del sentido común y la experiencia de uno. Sin embargo, no resulta difícil, con un poco de práctica y de sentido común, identificar cuáles informaciones están de parte de tu salud y cuáles están de parte de los negocios.

Los Consejos Pseudo-Científicos De Eroski Consumer

Las opiniones pseudo-científicas, presionadas por intereses económicos, son el peor enemigo de la salud de uno. Consumer Eroski, se vanagloria de ser una agencia al servicio del consumidor y no sólo eso, sino que dicta todas las normas, reglas y creencias sobre nutrición que más se ajustan a sus intereses empresariales bajo la fachada de querer proteger al consumidor y a su salud.

Ahora, Eroski Consumer ha lanzado una campaña de información en contra de las grasas vegetales hidrogenadas, aprovechando el final reconocimiento general de la verdad sobre ellas y su prohibición en algunos lugares, para sacar tajada asegurando a sus consumidores que los productos de panadería y bollería de su marca Eroski están totalmente libres de grasas vegetales hidrogenadas. En sus folletos de información afirma: "Los aceites parcialmente hidrogenados contienen grasas trans. Una ingesta regular de grasas trans aumenta el riesgo de aparición de enfermedades cardiovasculares. Estas grasas se forman cuando los aceites vegetales se someten a un proceso de transformación química (hidrogenización) que permite modificar su aspecto físico para hacerlo más sólido y poder emplearlo para elaborar alimentos como margarinas, bollería industrial, galletas, snacks o platos preparados. Eroski ha asumido el compromiso de eliminar los aceites vegetales parcialmente hidrogenados en toda la gama de marca propia para fin del 2009". Notar aquí que "ha asumido el compromiso" pero aún no sabemos si lo ha podido lograr o no. Esta información, por fin, es una información justa por parte de Eroski sobre lo que de verdad son las grasas vegetales hidrogenadas. Sobretodo, teniendo en cuenta su historia de información sobre ellas. Muchísimos artículos en su revista Eroski Consumer han nombrado a las grasas vegetales hidrogenadas, pero no para criticarlas, sino todo lo contrario. Las consideraban mejores que las grasas saturadas naturales. Decían incluso que no había pruebas para considerarlas dañinas y siempre hacían cargar con toda la culpa a las grasas saturadas naturales arguyendo que las hidrogenadas, al provenir de aceites vegetales, no debían de ser tan malas. Todas estas opiniones ignorantes y acientíficas de Eroski sobre las grasas hidrogenadas las podéis leer vosotros mismos en varios números anteriores de su revista. El completo y total cambio de punto de vista sobre ellas con la actual campaña de Eroski que las tacha finalmente de malas, cuando antes no habían hablado nunca mal de ellas, demuestra lo poco confiables que son sus consejos y sus opiniones para orientar al consumidor sobre lo que es mejor para su salud y los productos más sanos, ya que han llegado a declarar mejores para la salud las margarinas que las mantequillas en uno de sus artículos.

En un artículo de la revista Eroski Consumer del número de mayo de este año, titulado "Mitos y realidades sobre la seguridad Alimentaria", cuentan o más bien "opinan", que "la creencia de que los aditivos son nocivos para la salud no tiene base científica". Si opinan así, ¿por qué en el folleto de información sobre su "bollería y panadería más natural" declaran que retirarán los conservantes y los colorantes de sus productos? Si no son nocivos para la salud, ¿para qué retirarlos? Textualmente, el folleto dice: "SIN colorantes: Reducimos los ingredientes artificiales y te ofrecemos un producto más natural, conservando todas las características (propiedades, sabor, etc.). SIN conservantes: Reducimos los ingredientes artificiales y te ofrecemos un producto más natural, conservando todas sus características (propiedades, sabor, etc.) El producto mantiene en su ciclo de vida todas sus propiedades sin la ayuda de conservantes."

La realidad es que, desgraciadamente, la creencia de que los aditivos son nocivos para la salud sí tiene base científica. Por lo menos, aunque esto no se pueda aplicar absolutamente a todos los aditivos, está demostrada la nocividad de bastantes de ellos, sobretodo de muchos colorantes habituales en productos alimenticios destinados a los niños, y aditivos en refrescos y demás "comida basura". Pueden informarse más en www.food-info.net y en otras páginas, sobre los efectos documentados de todos los aditivos.

Pero no sólo encontramos esta opinión acientífica en el mismo artículo, una opinión aún más fuertemente ignorante, inculta y peligrosa es la que transmiten cuando dicen al final del artículo, en un recuadro titulado "No hay alimentos buenos o malos": "Uno de los mayores mitos de la alimentación en general es la distinción entre alimentos buenos y malos para la salud. Es fundamental partir de la base de que ningún alimento aporta todos los nutrientes que el organismo necesita y que ninguno es nocivo para la salud, aunque no es aconsejable consumir, de manera habitual, productos con un elevado contenido en grasas saturadas o colesterol, sal o azúcar." Si no hay alimentos buenos o malos, eso significa que podéis comer toda la comida basura que queráis, todos los dulces, todos los alimentos light cargados de edulcorantes artificiales como el aspartamo, todos los vegetales transgénicos  y con pesticidas y sus derivados, en definitiva, todos los productos alimenticios "artificiales" que vende Eroski porque no son "malos" para la salud. El tipo de alimentos que comáis no va a afectaros lo más mínimo, ni a vuestro organismo ni a vuestra salud. Pero ¡cuidado!, debéis guardad las distancias con las grasas, sobretodo las saturadas, porque esos alimentos "sí que son malos" y el azúcar y el exceso de sal está más que probada su nocividad ...

Aquí se ve hasta qué punto quieren llegar con la desinformación y la propagación de la ignorancia más absoluta sobre los alimentos que venden y la nutrición.

En primer lugar, eso de que no hay alimentos malos o buenos es una afirmación sumamente absurda e increíble, sobretodo en los tiempos en los que vivimos ahora, en los que encontrar alimentos "buenos" es cada vez una tarea más ardua y difícil.

En realidad, los alimentos no perjudiciales para la salud, es decir, los "buenos", según la culta y especializada terminología de Eroski, en realidad son simple y sencillamente los no alterados por el hombre, los que no poseen sustancias químicas artificiales, y los que se encuentran en su estado natural. Las grasas saturadas naturales, de origen animal o vegetal, siempre que sus orígenes no estén contaminados por el hombre, son unas grasas "buenas", tanto en exceso como en defecto. No promueven el aumento de peso, sino que, al contrario de lo que se cree, promueven el adelgazamiento. Más información sobre esto en el libro "Eat Fat, Lose Fat", de Mary G. Enig, o en la web www.westonaprice.org y en la etiqueta "grasas saturadas" de este blog.

Las grasas saturadas son el alimento preferido del corazón, y de nuestro cuerpo en general, ya que son una fuente instantánea de energía, estas grasas son utilizadas fácil y rápidamente por el cuerpo y raramente se acumulan como grasa. Lo que se acumula como grasa invariablemente es el azúcar, los hidratos de carbono y las grasas Omega-6, que se encuentran en los aceites vegetales. Por tanto, como vemos, han atribuido todo el peso de la culpa de la mala alimentación a las grasas saturadas, las cuales son sanas y necesarias además para el correcto desarrollo del ser humano, y al mismo tiempo, no han hablado nada sobre los verdaderos culpables de los problemas de salud derivados de la alimentación que son epidemias actualmente: los alimentos artificiales o la comida basura.

Ahora se ve claramente por qué lo han hecho así, porque decir la verdad, es decir, que hay alimentos malos y que son la mayoría de los alimentos o más bien pseudo-alimentos que venden en supermercados como los suyos sería hablar en contra de su propia empresa. Cosa más bien imposible. Es mejor desinformar de forma tranquilizadora al rebaño para que siga acudiendo en masa a los supermercados a comprar toda la basura tóxica mal llamada "alimento" que les quieren vender.

No nos movemos siquiera de la página y tenemos otra desinformación, esta vez una apología al horno microondas: "Las microondas son radiaciones no ionizantes, es decir, no rompen enlaces químicos ni originan cambios moleculares en los componentes alimentarios. La naturaleza de las reacciones químicas que se producen es idéntica a la de los calentamientos convencionales". Si se lee el artículo de mi blog respecto a los microondas, se verá que estos datos son manifiestamente inexactos. El más desatinado, concretamente, es decir que las reacciones químicas que producen las microondas son iguales a las que producen los calentamientos convencionales. No pueden ser y no son iguales porque las ondas no pueden calentar de la misma forma que un método de calentamiento totalmente diferente que no sea a través de ondas, es extremadamente lógico llegar a esta conclusión y también por las leyes de la física es imposible llegar a la conclusión a la que ha llegado Eroski Consumer, y afirmar esto es simplemente intentar negar lo evidente, para convencer a la masa ignorante de un punto de vista acientífico motivado por unos intereses determinados, tal es la tarea, el propósito y el empeño de Eroski Consumer.

Seguimos leyendo en el mini-artículo de Eroski sobre el microondas: "A pesar de que se han publicado estudios que apuntaban hacia posibles efectos nocivos sobre la salud derivados de los alimentos tratados con microondas, después de medio siglo de utilización en el ámbito doméstico, no ha podido corroborarse ninguno de los efectos señalados."

Su estrategia es desinformar, diciendo cosas que no tienen ningún fundamento pero que sirven para transmitir a la gente un determinado punto de vista, a menudo tranquilizador, para que la gente no se cuestione nada de lo que hace. Sobre este punto de vista que expresan, carecen de pruebas, pero eso no les importa, porque saben que para que les crean es suficiente expresar su sesgada opinión. Afirman, que como el microondas ha sido utilizado durante según ellos medio siglo en el ámbito doméstico, no ha podido corroborarse ninguno de los efectos señalados. Yo no sé si los que han escrito este artículo saben cómo se corroboran unos efectos sacados a la luz por unos estudios, pero desde luego, ningún efecto de ningún estudio de ninguna cosa se puede corroborar si no se hacen nuevos estudios para corroborarlo. El hecho de que casi todo el mundo use un microondas en su casa no corrobora nada. Los efectos que haya causado el microondas en la salud de esas personas son imposibles de corroborar y de demostrar científicamente si no se hacen unos estudios con esas personas, como se hicieron una vez con otras. Esa es la única forma de corroborar un estudio, y cuantas más corroboraciones haya, más validez se le otorga a ése o esos estudios. Pero la razón por la que esos primeros estudios no han sido corroborados es porque no se han hecho otros más desde entonces, y si algún científico ha querido hacer alguno, estoy segura de que no se lo habrán querido financiar o publicar. Pero el uso del microondas por la población durante años no significa que éste sea inocuo. Los efectos del microondas pueden estar ahí perfectamente, en los alimentos calentados en él y en la persona que los come, pero que no se hayan hecho más estudios no significa que no existan tales efectos, significa que ha habido presiones para que éstos no vuelvan a ser conocidos, tal y como ocurrió con ese científico que hizo los famosos estudios, el cual fue marginado tras ello.

La malnutrición (entiéndase "mala alimentación"), la obesidad, otras enfermedades derivadas de la nutrición e incluso el cáncer, pueden estar perfectamente relacionadas, en cierta parte y en ciertos casos, con el uso tan extendido del microondas. Pero, otra vez, cualesquiera relación con los efectos en la salud no puede ser afirmada rotundamente sin estudios, y ésa es la situación que quieren los grandes negocios, y que han conseguido tener con el microondas. Pero, afortunadamente, tenemos unos pocos estudios que sí demuestran fehacientemente tal relación, por tanto, si nos interesa nuestra salud, no podemos por menos que, por precaución, evitar el microondas y usar los métodos tradicionales de cocinar y calentar.

Aparte de los efectos negativos que causa el microondas en los alimentos, la intensidad tan alta de las microondas puede perjudicar la salud de los que lo utilizan, ya que son las ondas de los teléfonos móviles o del WiFi multiplicadas por cien, para que puedan calentar bastante, por tanto, el peligro de una fuga, que es muy probable porque las ondas atraviesan los cristales, es totalmente posible, y esas ondas afectarán al que use el aparato y a los que vivan en la casa. Por tanto, el microondas no sólo tiene el inconveniente de bajar o destruir las características nutricionales de los alimentos y de generar en éstos compuestos químicos perjudiciales, sino que añadido a todo esto, las ondas pueden afectar directamente al organismo de la persona que lo utiliza.

Valgan estos pocos asuntos alimenticios para ilustrar las artimañas de la industria de la alimentación y de la distribución de alimentos, representada aquí por Eroski, para desinformar, engañar y tranquilizar a la población para así mantener el status quo, el flujo de ganancias, y continuar empeorando cada vez más la salud de la población en el proceso. Ha habido y habrá más ejemplos de disparates difundidos a la población por las revistas, la web y los folletos de Eroski. Seguiremos analizando sus futuros malos consejos, porque el peligro está ahí: es un lobo con piel de cordero. Aparentando que vela por la salud y los intereses de la gente, establece unas normas y leyes de alimentación que, una de dos: O están basadas en conclusiones científicas inexactas sacadas de fuentes de estudios adaptados a las necesidades de la industria, o son meramente "opiniones" propias expresadas para desinformar a la gente y mantener el estado de ignorancia extrema sobre temas de salud y alimentación que reina en España.

"Sabores Escondidos"

Como decíamos al principio del artículo, íbamos a hablar también de lo que figura y de lo que "no figura" en las etiquetas de los alimentos. Ya que, como vimos, no nos podemos fiar de todas ellas, ya no sabemos qué esperar, especialmente cuando existen tales aditivos o ingredientes artificiales que no son muy deseables de consumir, y que podemos estar comiendo sin tan siquiera darnos cuenta.

Recientemente, ha salido a la luz que hay algunos productos alimenticios, como las patatas fritas, que contienen ingredientes no listados y también no saludables. Patatas fritas cargadas de ingredientes artificiales sí listados, como por ejemplo potenciadores del sabor como el monoglutamato sódico y otros similares, edulcorantes como el aspartamo y otros, están por todas partes (Hecho preocupante, porque este tipo de productos va destinado a los niños y a los jóvenes). Pero varios consumidores, se han dado cuenta ya, de que las patatas fritas "más naturales" "artesanas" en cuya lista de ingredientes no consta ningún aditivo ni ingrediente artificial, solamente "patatas, aceite de girasol o aceite vegetal y sal", tienen algún que otro ingrediente "escondido" para darles más sabor, muy posiblemente el monoglutamato sódico y/o algún otro ingrediente similar. Esto lo han podido notar los consumidores gracias a su sabor, en el que han podido apreciar resquicios de monoglutamato sódico al conocer cómo saben las patatas en cuya lista de ingredientes sí figuran los potenciadores del sabor, y al comparar los dos sabores y ver que es el mismo.

Este hecho significa que si estás comprando patatas fritas artesanas sencillas, sin aditivos y sin ingredientes raros, puede ser que sin saberlo tú o tus hijos estéis comiendo patatas con ingredientes neurotóxicos, "excitotoxinas" tales como el monoglutamato sódico y otros potenciadores del sabor, el aspartamo y otros edulcorantes. Por supuesto, estos ingredientes no son fáciles de notar porque están en mucha menos cantidad en el producto en el cual no se listan en los ingredientes, que en el producto en el que sí se listan, que está empapado en estas sustancias tan perjudiciales. Pero, al parecer, estas sustancias, listadas en otros productos con el nombre "aromas", se encuentran en este producto de patatas fritas y quien sabe si en muchísimos más, listadas o no listadas, o bajo vagas denominaciones que ocultan su verdadero nombre ("aromas", "especias"). Lógicamente, añadir estos "sabores" a su producto supone para el fabricante un mayor "enganche" para los consumidores, ya que, a más sabor, más suelen gustar las cosas y más suelen "enganchar" a la gente. Estas sustancias, al añadirse al producto en el proceso de fabricación como "trazas", no como un ingrediente principal, no requieren posiblemente su declaración en los ingredientes por ley, todavía, porque estas sustancias tan perjudiciales no han sido aún reconocidas como alérgenos o de hecho ni siquiera como verdaderamente "perjudiciales" por los gobiernos. Por tanto, las trazas añadidas de éstas no constituirán motivo de infracción de ninguna norma. Sin embargo, en lo que respecta a otras sustancias "naturales", como lo son el huevo, el gluten, la leche y los frutos secos, sí que se les exige cada vez más a los fabricantes declarar si existen trazas de ellas en los productos, lo cual es altamente paradójico que la percepción del peligro alimenticio de los consumidores sea dirigido a componentes alimenticios naturales en vez de a los verdaderos peligros, las sustancias artificiales más neurotóxicas. Los alérgicos al huevo, al gluten y a la leche, lo son, en la mayoría de los casos, no a estos alimentos en su estado natural, sino al procesamiento artificial de éstos.

Así, vamos dándonos cuenta poco a poco de qué parte están los grupos o asociaciones supuestamente enfocados hacia el consumidor y todas las lentas y escasas regulaciones alimenticias oficiales que puedan salir. No debería ser difícil llegar a la conclusión de que si tú no te cuidas, nadie te cuidará y de que confiar en que todo lo que venden no perjudicará tu salud porque crees que está totalmente controlado es una creencia vana.

2 Mayo 2010

La mayoría de los que vivimos en las sociedades del progreso, de la calidad de vida y de la riqueza pensamos que la contaminación, los problemas ambientales y el daño a la Tierra son cosas que sí, son inherentes a nuestra civilización, pero que escapan de nuestro control. Asumimos que estos efectos negativos son obra de determinadas grandes empresas, del funcionamiento del actual sistema económico en el que no podemos intervenir y cuanto menos regular, todo lo cual sólo puede ser alterado o cambiado por los dirigentes de más alto rango nacionales o mundiales o por la voluntad de las mayores empresas multinacionales.

Esta creencia tan extendida y tan fácil de aceptar es en su mayor parte errónea. Es verdad que hay determinadas élites que "mueven los hilos" y dirigen toda la carrera del consumo, del materialismo, del crecimiento económico imparable y de la destrucción del planeta y la consiguiente autodestrucción humana. Pero estas fuerzas negativas no "mueven tus hilos", o al menos no lo harán si no te dejas engañar por ellos. Vengo a decir, que aún (todavía...) tenemos libertad de elección. Nadie nos obliga a ser consumistas, a comprar cosas que contaminan, a desecharlas luego indebidamente participando en el daño al planeta, a aceptar el materialismo como la única forma de vida y podemos elegir otro modo vida y de consumo para dañar lo mínimo o incluso no dañar nada a la Tierra.

Es muy importante recalcar ése "todavía". Porque la humanidad, según sabemos ahora por muchas fuentes, se dirige hacia un callejón en el que no hay salida. Actualmente, en el momento en que estoy escribiendo esto, estamos todavía frente a una bifurcación del camino, en la que podemos elegir, según nuestra voluntad, si nos iremos por el camino del Mal y la autodestrucción o por el del Bien y la libertad y el progreso (espiritual) de la raza humana.

La especie humana ha sido controlada por fuerzas negativas durante toda la historia del hombre que podemos recordar. Poco a poco han ido asiendo su espíritu hasta que ahora, junto con el aumento vertiginoso de la tecnología, nos acercamos a una era en la que esas fuerzas negativas pueden llegar a controlarnos "totalmente". Eso significa que tus pensamientos, tus actos y tu vida no te pertenecerán. Serás un esclavo de esas entidades sin posibilidad de escapatoria. A esto es a lo que se dirige la humanidad, lo cual está corroborado por todas las religiones y profecías mundiales, además de por datos empíricos. La "marca de la bestia" del Apocalipsis de la Biblia es un chip, y gracias a una tecnología de ondas mentales muy avanzada, los que lleven ese chip tendrán el 99% de su cerebro controlado por esas entidades oscuras, de la misma forma que hoy en día muchos de nuestros científicos son capaces de controlar hasta los movimientos de animales de laboratorio mediante chips de radiofrecuencia.

El primer paso para no dejarse controlar y no ponerse uno mismo al servicio de las fuerzas del mal es no creer que todo lo que viene de los altos mandos (gobiernos, instituciones, organizaciones internacionales, etc.) es para nuestro bien. Las instituciones gubernamentales, junto con los medios de comunicación dominantes, son las instancias donde más esfuerzo de control y más influencia tienen estas fuerzas oscuras. Sabiendo que si controlan a éstos, la dominación de la población en su conjunto a través de ellos será automática.

El segundo paso es hacer caso cada uno a su yo interior. Éste es el yo superior, nuestra alma, que siempre sabe lo que es mejor para nosotros y es la única que nos puede guiar a buen puerto en tiempos tan dificultosos. Gracias a ella, todos sabemos distinguir lo que está bien y lo que está mal. Aquellos que no puedan hacer esta distinción correctamente son los más controlados por estas entidades oscuras. Pero el camino para todos para escaparnos de sus garras es el más simple: el Amor. En nuestra civilización, hay una creencia entre las que han sido a propósito introducidas por estas entidades oscuras que dice que "las emociones son incontrolables". Esto no es cierto. Todas las emociones son controlables, sólo hace falta querer controlarlas y lo conseguiremos. La ira, la envidia, el egoísmo, pueden ser detenidas y controladas si nos observamos a nosotros mismos lo que estamos sintiendo y pensamos si lo que estamos sintiendo está Bien o Mal, según el conocimiento de nuestra alma de lo que es malo o bueno. Así, de esta forma es como nuestra alma actuará como filtro de las emociones, tanto negativas como positivas, y será nuestra consejera y maestra espiritual para poder liberar nuestro espíritu y no ser así nunca más controlados por las entidades malignas.

Por tanto, a lo que de verdad debes hacer caso es a la sabiduría de tu alma, no a la sabiduría de cualquier gobierno, experto, científico u organización. Todas (repito "todas") las informaciones exteriores que recibas deberían pasar por el filtro de tu alma, es ésta la única forma de que tus actos y tu modo de vida reflejen un valor espiritual bueno, y que no seas controlado y engañado por fuerzas negativas. Si intentas comprender todo lo que aprendes, ves u oyes no sólo con tu mente, como lo hacemos siempre automáticamente, sino también con tu alma, verás el mundo desde una luz que iluminará más, y tu comprensión de todo y de todos se ampliará enormemente. Tu libertad espiritual y emocional será mayor que la de la mayoría de los humanos de este planeta, que están controlados en un porcentaje muy elevado por fuerzas externas a ellos.

En la segunda parte de nuestro artículo, vamos a hablar de qué podemos hacer para contaminar menos. El título del artículo es muy general, ya que debemos entender que este artículo no sólo se refiere a cómo contaminar menos físicamente en el planeta, con los desechos, los productos químicos de nuestra vida diaria, sino que también se refiere, como hemos visto, a cómo contaminar menos "espiritualmente" al planeta. Este asunto ya lo hemos explicado, y tiene mucha relación con el otro tipo de contaminación que vamos a explicar ahora y que es el que todo el mundo entiende principalmente por contaminación. Pero realmente, la contaminación física de nuestro planeta es meramente un reflejo de la "contaminación espiritual" de las almas que lo habitan. El nivel espiritual es el que determina el comportamiento exterior de un ser. Es lógico entonces que, en una Tierra masacrada, esquilmada y en la que reina el sufrimiento de tanto los animales como los humanos que la habitan, las almas que están encarnadas en él, no serán del todo "puras" o "buenas". Están contaminadas por fuerzas negativas, y de lo que se trata es de limpiar nuestra alma de esa contaminación y no seguir contaminándola, porque de continuar así, llegará un momento en que habremos acabado con todo resquicio bueno que quede en ella, y nos habremos convertido en seres calculadores, sin alma, sólo con mente. En nuestro planeta hay ya muchos seres así, pero de nosotros depende no volvernos como ellos e ir para abajo en nuestra evolución.

Como dije al principio del artículo, la contaminación de nuestro planeta no es obra sólo de unos cuantos dirigentes y su grupo de amigotes de empresas multinacionales. Un ser humano de cualquier parte del mundo, aún todavía puede elegir entre diferentes formas de vivir con diferentes efectos hacia el planeta y hacia los demás. Los humanos de los países así llamados "ricos" tienen una forma de vida muy diferente de la de otros humanos que habitan los llamados países "pobres". Los humanos que viven en estos países tan "avanzados" contaminan muchísimas veces más en su vida diaria, en general, que los humanos más "pobres" que viven en aquellos países con menos recursos. Los países pobres son además utilizados como "vertederos" de los países ricos, a los que les sobra de todo. Así pues, los pobres no sólo tienen escasez de cosas para su vida, sino que también se encuentran con más basura y contaminación.

Niño que busca en la basura, mercado de Alaba, Lagos, Nigeria.

Uno de los miles de nigerianos que trabajan reparando y revendiendo equipo electrónico usado importado. Por desgracia, gran parte del equipo electrónico importado no puede ser reparado y es desechado.

Basura electrónica tirada en una zona residencial justo al lado del mercado Alaba en Lagos. Esta basura tóxica es rutinariamente incinerada aquí.

Chico contratado para cargar la basura electrónica desde el mercado Alaba en Lagos, Nigeria, hasta su cercano basurero informal que se asienta en un pantano. Ordenadores y televisores importados que no pudieron ser reparados se depositan aquí y son incinerados.

Un mar de televisiores, tubos de rayos catódicos, ordenadores, monitores y otros tipos de basura electrónica no vendibles en el mercado Alaba en Lagos, Nigeria son tirados aquí en un cercano pantano.

El desenfreno de la industria y la fabricación de los países ricos provoca el consumo excesivo, que no existiría si no se fabricaran tantas cosas innecesarias, muchas de ellas contaminantes y que esquilman los valiosos recursos de la Tierra. La lacra de la pobreza en el mundo no se puede eliminar porque no se quiere eliminar, simplemente porque a determinados países se les impide entrar en el juego perverso del sistema de la riqueza mundial. Esto se hace así, porque si a todos los países del mundo se les permitiera entrar en este juego materialista y contaminante del que disfrutan los países "ricos" la Tierra no podría soportar tal presión, y el caos y la destrucción total natural podrían acabar con toda la humanidad. Los países ricos simplemente se aprovechan de su aventajada situación, y con egoísmo y falta de empatía, no quieren cambiarla. Como aquel que dice, "Sí, hay pobres, me da mucha pena. Pero mientras que yo no sea uno de ellos, no voy a hacer nada al respecto". El problema es que si los países ricos no fueran causantes de la situación de los países pobres, estarían libres de culpa. Pero como lo son, no deberían ignorar ese hecho y actuar como si no fuera con ellos.

El modo de vida de los habitantes de los países ricos y de algunos de los países pobres contribuye a contaminar el planeta de la misma forma que lo hace una empresa contaminante. Esto lo iremos explicando poco a poco.

La mayoría de los seres humanos hoy en día no viven en armonía con la naturaleza, esto es, respetándola, no dañándola y obteniendo todo lo que necesitan de ella sin impactarla negativamente. Muchos declaran que vivir en armonía con la naturaleza en nuestros tiempos es "imposible". Esto no es del todo verdad, aunque depende de dónde te haya tocado nacer, vivirás más o menos integrado en la naturaleza. Por ejemplo, si has nacido en una tribu indígena de África o del Amazonas, claramente estarás viviendo en la mayor armonía posible con la naturaleza. Pero nacer en una tribu no es la única forma de no impactar al planeta. Cada uno de nosotros, en cualquier sitio del mundo donde hayamos nacido, tenemos la opción de vivir de una forma o de otra, de usar o no usar ciertos productos y de trabajar de una u otra forma. Hay que reconocer que muchos por mucho que quieran no tienen la oportunidad de vivir en armonía "total" con la naturaleza, pero sin embargo, todos, sin excepción, podemos acercarnos a esa armonía en diferentes niveles. Si nuestro objetivo fuera acercarnos lo máximo que nos fuera posible a cada uno a esa armonía, el mundo, definitivamente, cambiaría. El mundo es la suma total del modo de vida de todos los humanos. Si nosotros cambiamos nuestro modo de vida, el mundo cambiará como resultado. Y no hace falta que nos vayamos todos a vivir con alguna tribu. En nuestra situación, lugar de residencia, entorno, podemos acercarnos más a la naturaleza, contaminar menos y modificar el paradigma. Que la sociedad cambie depende de nosotros y es nuestra responsabilidad. El Amor es la clave. Amor a nosotros mismos, a la vida, al planeta, a la naturaleza, a todas las cosas buenas que tiene la existencia en este planeta, a la salud, a la igualdad humana, a la justicia.

A continuación, vamos a ver cómo podemos cambiar nuestro modo de vida para impactar mínimamente al planeta, no importa en qué país nos encontremos. Vamos a enumerar los problemas más sobresalientes de nuestro modo de vida, los que más afectan al planeta, a sus habitantes e incluso a nuestras almas.

En primer lugar, hablemos del consumismo. Para vivir en este planeta físico, necesitamos consumir cosas físicas, pero el exceso de consumo innecesario, el consumismo, es con lo que tenemos que tener cuidado, ya que al consumir excesivamente, producimos muchos deshechos que contaminan, y agotamos los valiosos recursos de la Madre Tierra. Además fomentamos la producción de aún más cosas innecesarias, vertiendo contaminantes químicos al aire, a la tierra y al agua en este proceso.

No estamos queriendo decir aquí que deberíamos vivir como las tribus indígenas que sólo consumen lo que ellos crean artesanalmente, sin ropas o con poca ropa, sin aparatos eléctricos, y en casas de paja. No hace falta ir a tal extremo para cambiar nuestro modo de vida y respetar la naturaleza. Somos nosotros individualmente los que tenemos que vivir responsablemente para con el medio ambiente sea cual sea nuestro lugar de residencia, ya sea debajo de un puente, en una mansión, o en un pequeño apartamento. Tenemos que aceptar que es lógico consumir para vivir o sobrevivir en el mundo, pero no hay que hacer del consumismo nuestra religión o la causa de nuestra felicidad. Las cosas que verdaderamente dan la felicidad a nuestra alma, son gratis.

El origen del consumismo está en el materialismo. Nuestra cultura tiene como objetivo, como "dios", al materialismo puro y duro. "Dime lo que tienes y te diré cuánto vales". El valor de un ser humano, lamentablemente es más veces medido por su riqueza o clase social que por otra cosa.

Una persona media viviendo en cualquier parte del mundo puede contaminar el medio ambiente de muchas formas sin necesidad de trabajar en una empresa contaminante. A todos se os viene seguro a la mente la contaminación con los vehículos. Pero ésta no es el único tipo. Es verdad que los vehículos son utilizados excesivamente. Las personas se quejan de problemas de peso y otros problemas de salud y al mismo tiempo no dudan en utilizar su coche para ir a lugares a los que perfectamente pueden ir andando en poco tiempo.

La contaminación del plástico es una contaminación fácilmente evitable e innecesaria. Vivimos a base de bolsas de plástico desechables, sin pensar ni siquiera a dónde van a terminar las bolsas que usamos cada día. De todos los comercios siempre nos traemos una o más bolsas, cada vez, y no reutilizamos ni siquiera un 50% de las que nos traemos a casa cada día. ¿Por qué éste despilfarro? ¿Por qué utilizar siempre una bolsa nueva cada vez? ¿No es un enorme coste de producción la cantidad de bolsas que se deben producir cada día para abastecer a todo el mundo de trillones de bolsas para todos los comercios? Las bolsas de plástico no deberían ser gratis porque los costes medioambientales de éstas son muy altos. Una vez que te has traído la bolsa nueva a tu casa tienes varias opciones: Reutilizarla, aunque para esto tiene el inconveniente de que su vida útil no es muy larga porque se rompe fácilmente o se ensucia, y el plástico sucio es casi imposible de limpiar. Por tanto, los buenos propósitos de reutilización no durarán mucho, porque la bolsa no aguantará mucho tiempo. Segunda opción: Reciclarla. Es una buena idea pero debes saber que el reciclaje tiene unos costes energéticos más elevados que la misma fabricación de la bolsa. Por ello es por lo que no nos venden bolsas de plástico reciclado. Tercera opción y muy tristemente la más practicada: Tirarla a la basura. La mayoría de las bolsas que nos proporcionan en los comercios acaban ahí, y éste es un problema muy grave porque estamos vertiendo al medio ambiente sustancias tóxicas que tardarán cientos de años en degradarse. Sustancias cancerígenas (PFOAs), toxinas para la reproducción y xenoestrógenos (PBDEs, ftalatos, BPA), son los componentes de estas bolsas. El plástico causa infertilidad, obesidad, otros problemas reproductivos y cáncer, entre otras enfermedades.

Debemos pensar en la capacidad y la libertad que tenemos nosotros para elegir "no contaminar". En efecto, el plástico está ya fabricado, los comercios poseen bolsas. Pero si nosotros nos traemos estas bolsas a casa y las tiramos a la basura seremos nosotros los culpables de la contaminación de la Tierra, no los fabricantes. Los fabricantes no han puesto las bolsas en el medio ambiente, ellos solo las han fabricado y las han puesto en las tiendas. Lo que quiero decir aquí es que deberíamos sentirnos culpables al consumir bolsas de plástico porque es igual que si por ejemplo compramos petróleo, cuando éste no nos hace falta, es prescindible y sustituible por otras cosas, para después de comprarlo tirarlo al medio ambiente. ¿No es esto absurdo y sumamente cruel? Pues es lo mismo que hacemos con las bolsas de plástico. Las adquirimos y luego las tiramos al medio ambiente, estas bolsas se fabrican con petróleo. Estamos contaminando el medio ambiente con unas bolsas que ni siquiera son imprescindibles, porque existe la tela. Con la tela podemos hacer bolsas que nos pueden durar muchos años. Puedo ver claramente cómo esta civilización no dejará de utilizar bolsas de plástico desechables hasta que no las dejen de fabricar y de vender. Es increíble hasta donde llega la falta de consideración de las acciones de nuestra vida diaria. Nosotros no tenemos que comprarlas aunque las vendan, no es nuestra obligación. Hay alternativas a esta sopa de bolsas que estamos creando en nuestros océanos, donde ya hay más plástico que plancton. Nosotros no debemos esperar a que los gobiernos hipotéticamente se preocupen de súbito por la contaminación del plástico y creen leyes sobre esto o incluso las prohíban. Porque es de seguro que cuando esto ocurra será porque ya el daño habrá sido tan enorme que no haya más remedio que atajar el asunto. Nosotros somos responsables de nuestras propias acciones, no de las acciones de nuestro gobierno o de los fabricantes. Lo que nos debe importar toda nuestra vida es realizar las elecciones adecuadas y respetar a todo lo viviente y cuidar a aquello que nos da vida, la Tierra. No debemos delegar esa responsabilidad para con nuestras acciones en absolutamente nadie. Que vendan una cosa no significa que debamos comprarla. Que te ofrezcan bolsas gratis no significa que debas aceptarlas si tú sabes que no son buenas para el medio ambiente. Así que preocúpate de tus acciones y deja a los demás que tomen las suyas propias, que no te importe lo que hagan, lo que fabriquen, lo que vendan, lo que te tiene que importar es lo que tú hagas, porque tú eres el responsable de tu alma. Si ellos contaminan, serán sus pecados con los que tendrán que lidiar en el futuro pero tú puedes tener tu conciencia y tu alma limpias si haces lo correcto. Para tu alma, si estás en contacto con ella, no valdrán excusas del tipo "todo el mundo las usa, ¿por qué no yo?", "todos las tiran a la basura y no pasa nada, porque yo tire alguna que otra también...". Eso son sólo excusas para no hacer lo correcto. Lo de que "no pasa nada" es sólo apariencia. Somos ricos. Tenemos de todo. Pero nuestro planeta, la causa de que existamos aquí y de que estemos vivos, está muriendo...

Lo que hemos hablado del plástico también podemos aplicarlo a todo lo que compramos. El plástico se encuentra en muchos envoltorios, y nuestra mejor elección es comprar en sitios donde los alimentos o los objetos no tengan envoltorios individuales de plástico. Lo ideal es que las empresas dejaran de envolver cada objetito en su plástico individual, pero hasta que llegue ese día, tú debes hacer lo que puedas y evitar los plásticos todo lo que te sea posible y si tienes que comprar objetos con envoltorio de plástico, asegurarte de reciclarlo.

Más información sobre la contaminación del plástico

Más información sobre la contaminación del alma

Fotos de: Basel Action Network

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